La colorida Italia no deja de sorprendernos, y uno de sus paisajes más pintorescos lo consigues en Cinque Terre. Hablamos de un conjunto de cinco pueblos situados en la provincia de La Spezia, entre las ciudades de Pisa y Génova. Lo fascinante de esta región es que se encuentra entre montañas y mar, creando calles estrechas, playas y acantilados con hermosas vistas al Mar de Liguria.

Los pueblos del Cinque Terre son un destino perfecto para vacacionar y apreciar esplendidas vistas de sus alrededores. Conformado por Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore, son unas joyas destacables del turismo italiano.

Cinque Terre significa las cinco tierras, su particularidad es la vista de hermosas casas pintadas de diferentes colores a la orilla del mar. Se trata de cinco maravillosos pueblos pesqueros que por su cercanía se los nombran como si fueran uno, pero guardan sus costumbres, tradiciones y resisten el paso del tiempo en un paisaje que te deja sin aliento.

Haremos un recorrido por esta tierra, Cinque Terre en la Spezia, nos espera para deslumbrar y sorprender a los viajeros.

¿Qué pueblos visitar en Cinque Terre?

Un maravilloso recorrido por paisajes que solamente podrás ver en esta franja costera. Conoceremos los cinco pueblos en una ruta que comienza por Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore. Se trata de toda una región de la costa que además es zona protegida y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Comienzo del viaje: Monterosso al Mare

Es el pueblo más grande de Cinque Terre, con una historia que data desde el año 1201. Se encuentra ubicado en el extremo norte, por lo que usualmente es el primero en ser visitado. Se divide en dos áreas, una parte antigua y una parte moderna comunicadas a través de un túnel excavado en la roca.

El sector antiguo es solo peatonal y se le conoce comúnmente como Carruggi. Conserva las características autóctonas de la región con callejuelas empedradas estrechas, pórticos en piedra y negocios con elementos típicos y tradicionales como vinos locales, platos regionales a base de pescado y pesto a la Genovese.

Además, destaca por su hermosa arquitectura y puerto donde atracan las lanchas de los pescadores y las barcas que transportan los turistas.

Mientras que, la parte moderna denominada zona Fegina, mantiene una arquitectura moderna y de colores vivos que dan la bienvenida a los turistas. Cuenta con un sendero panorámico sobre la costa, donde podrás observar la punta del Monte Mesco.

La estatua “Il Gigante”

Ubicada en la parte moderna del pueblo al final de la playa de Fegina, es el símbolo de Monterosso al mare. Esta estatua representa al dios de los mares Neptuno, fue hecha en 1910 en cemento armado y hierro, obra de Arrigo Minerbi de Ferrara y del ingeniero Levacher.

El Gigante representa la estatua de Neptuno y decoraba la Villa Pastine con una gran terraza con forma de concha. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial fue bombardeada, lo que debilitó a la estructura. Actualmente la estatua no tiene brazos y le quedan un tridente y una pierna.

La Torre Aurora

Fue construida en el siglo XVI para prevenir ataques de enemigos, dada su ubicación estratégica ofrece vistas asombrosas de todo el panorama. Desde allí puedes apreciar Vernazza entre los cinco pueblos coloreados de Cinque Terre.

En lo alto del castillo también encuentras la torre Belforte, un faro al que vale la pena subir para tener una perspectiva completa de la ciudad. En uno de los cañones que servía de defensa del burgo marinero, se encuentra el British Museum de Londres.

La casa de Eugenio Montale

Premio Nobel de la literatura en 1975, aunque no se puede entrar, verla desde afuera es un deleite por su arquitectura y valor representativo.  

Playas de Monterosso

Cinque Terre con sus hermosos acantilados y costas de forma vertical, también cuenta con bellas playas. Por ello la playa de Fegina es sin duda la mejor de la zona, por su tamaño, así como arena fina.

Si continuamos hacia el centro antiguo de Monterosso pasando por el túnel que conecta ambas partes llegamos a otra playa, más pequeña. Al lado se halla el puerto donde llegan los barcos que conectan todos los pueblos de Cinque Terre.

Monterosso y el Sendero Azul

Monterosso es el pueblo que puede ser visitado al inicio o al final del recorrido por Cinque Terre. Debido a esto, se le denomina Sendero Azul a un recorrido de senderismo que requiere esfuerzo, pero con una belleza incomparable.

Comienza justo al sur del pueblo, en un ascenso que indica la entrada al Parque Natural y donde encontraremos una caseta de control.

Vernazza, segunda parada de Cinque Terra

Es el segundo pueblo si vas de norte a sur, o el cuarto pueblo si inicias tu ruta desde Riomaggiore. Se construyó sobre imponentes acantilados rocosos, y lo más característico son sus casas de colores diferentes, construidas una cerca de la otra.

Iglesia de Santa Margarita de Antioquia

Construida en 1318 con un estilo gótico-ligure, representa una de las estructuras más bellas de la región. Cuenta una leyenda que antiguamente se encontró en ese lugar una cajita de madera que contenía en su interior los huesos de un dedo de la mano de Santa Margarita.

Además de la belleza de su estructura, esta iglesia cuenta con un campanario octagonal que fue erigido en vez de una cúpula como en la mayor parte de las iglesias. En cuanto a su distribución interna, llama la atención la puerta que se encuentra al lado del altar, separada por una escalinata y una baranda.

Plaza principal de Vernazza

Es la misma plaza donde se ubica la iglesia de Santa Margarita y la pequeña playa del pueblo. Alrededor de la plaza encuentras gran cantidad de casas antiguas y coloridas con bares, restaurantes o tiendas, que te brindan un armonioso lugar para descansar y contemplar el paisaje.

El Castillo de los Doria y el Belforte

Servía en la antigüedad como una fortaleza de protección contra los frecuentes ataques enemigos. En su parte más alta se encuentra el Belforte, una torre cilíndrica montada sobre una base cuadrangular, desde donde podrás observar todo el pueblo de Vernazza.

El Torreón

Se sitúa en el lado opuesto del Castillo de los Doria. Aunque no se puede entrar, desde el exterior cuentas con un panorama increíble. Su origen es medieval, y fue antiguamente el inicio de las murallas que defendían la ciudadela.

El Santuario de Ntra. Señora de Reggio

Ubicado a 310 metros de altura, fue construido en el siglo IX sobre las ruinas de un edificio aún más antiguo. El lugar venera a la Virgen Negra con el niño, también conocido como la africana. Si viajas el primer domingo de agosto, puedes disfrutar de las fiestas a la Virgen, con un bellísimo espectáculo de fuegos artificiales.

Ruta de trekking

Desde Vernazza parte hacia el norte una increíble ruta, que te dirige hacia Monterosso, por un recorrido no muy largo, aunque un poco exigente. Hacia el sur encuentras la ruta de senderismo que llega hasta Corniglia.

De paseo por Corniglia

Se diferencia de los demás pueblos de Cinque Terre, ya que no tiene acceso directo por el mar, sino que se encuentra en la cima de un promontorio a más de 100 metros, rodeado en todos sus lados por viñedos y olivares.

Pero es debido a esa ubicación tan particular, que es conocido como el balcón de Cinque Terre, pues desde lo alto permite observar un paisaje espectacular. A pesar de ser el más pequeño de los cinco pueblos, es un lugar encantador de descubrir y recorrer.

Al igual que los otros pueblos de Cinque Terre, Corniglia mantiene sus coloridas casas que parecen edificadas unas encima de las otras, creando un particular entramado.

Recorrer las calles del pueblo

Repleto de calles estrechas, con mucho color y detalles para disfrutar, al igual que todos los pueblos de Cinque Terre, es un espectáculo visual recorrer sus calles. Es pequeño, por lo que es ideal para ser explorado durante un día.

Iglesia de San Pietro

Se construyó en el año 1334 y se ubica en la parte más alta del pueblo. Esta joya arquitectónica alberga elementos de gran valor. Destaca la pila bautismal que data del año 1100, sin duda es una estructura sumamente hermosa que merece ser visitada.

Calle Fieschi

Es la calle principal del pueblo, une el centro histórico con la iglesia de San Pedro y con la maravillosa terraza de Santa María. En este lugar encontrarás algunas tiendas artesanales, de souvenir y diferentes cafés o bares.

Oratorio de los Disciplinati de Santa Caterina

Destaca por su estatua de bronce que se encuentra frente al edificio, la cual fue realizada para conmemorar a las personas que cayeron durante la guerra. También cuenta con una terraza llamada di Santa Maria, que se asoma al mar dejando una vista de alto impacto. Debajo de la plaza de la iglesia, se pueden observar algunos restos de esculturas y arquitectura medieval.

Largo Taragio

Es la plaza principal del pueblo y el lugar de encuentro de los locales de Corniglia. Como el corazón del tercer pueblo de Cinque Terre, mantiene un excelente ambiente para pasar el rato.

La playa de Guvano

A pesar de que se encuentra alejado de las orillas del mar, Corniglia cuenta con playa. Para acceder a ella debes tomar 377 escalones de la Lardarina, una famosa escalera de la región.

Trekkings

Si te gustan las caminatas por la montaña, o simplemente disfrutar de vistas asombrosas de sus alrededores. Puedes tomar el Sentiero Azzurro que te lleva desde Corniglia hasta Vernazza, que te brinda paisajes sumamente hermosos.

El sendero inicia en la parte opuesta del pueblo, si lo haces al contrario, es decir, si comienzas en Monterosso o Vernazza, encontrarás el camino en subida.

Manarola

Es el penúltimo pueblo que conforman las Cinque Terre si se va desde el norte a sur, se desarrolla alrededor del torrente Groppo. En la parte alta del pueblo se destaca la plaza donde están concentrados los edificios religiosos.

Desde la vía principal parten las callejuelas, conocidas como caruggi, que te ofrecen acceso a las casas o los huertos.

Iglesia de la Natividad de María Virgen o de San Lorenzo

La iglesia parroquial de la Natividad de la Virgen María se conoce comúnmente como la Iglesia de San Lorenzo, que es el patrón de la ciudad y cuya fiesta se celebra cada 10 de agosto. El edificio de estilo gótico data de 1338.

La torre o bastión de Manarola

Por desgracia el castillo de Manarola ha desaparecido por completo, solo se observan algunos restos de un bastión, probablemente de épocas anteriores al siglo XIII. En la antigüedad, era un verdadero castillo, el cual servía como defensa del pueblo de los enemigos.

Puede ser un poco confuso de apreciar, ya que prácticamente no queda nada. Sin embargo, debido a la historia el valor que representó como punto estratégico, es una visita importante. Las ruinas están incorporadas en las paredes que sostienen las casas que dan al acantilado hacia el mar.

El Oratorio de los Disciplinados de Manarola

En la plaza de la parroquia de Manarola está el decimoquinto oratorio de los “Disciplinanti de las SS. Annunziata”. En la esquina de la carretera principal está el edificio del Lazzaretto, o antiguo hospital de San Rocco.

Playa de Manarola

Cerca del puerto, hay una playa de fácil acceso desde la estación de tren. Toda la playa está prácticamente compuesta de rocas con un azul que entusiasma a quienes la visitan. Su tamaño es pequeño, por lo que en verano es difícil conseguir un lugar.

Via Antonio Discovolo

Esta vía te llevará hasta la Iglesia de San Lorenzo, un lugar de gran valor para el pueblo. Esta calle es un lugar donde convive la cultura, turismo, tradición y colorido, es muy común ver turistas recorrer esta zona para conocer más acerca de Manarola y Cinque Terre.

El puerto

Una visita que no puede faltar en Manarola, es recorrer su puerto. Lleno de barcos, lanchas, restaurantes y un ambiente muy animado, especialmente en los meses de verano. En este lugar llegan los viajeros y conviven los locales para recibirlos con los brazos abiertos.

Museo Sciacchetrà

El museo expone las diferentes fases de elaboración del vino, desde la vendimia pasando entre otros periodos, por el momento en el que las uvas se dejan en las terrazas del pueblo, hasta el embotellamiento. Es una excelente forma de aprender sobre la viticultura de la región, sus costumbres y por supuesto degustar de los mejores vinos locales.

Riomaggiore, fin del recorrido por Cinque Terre

Se extiende desde las costas del mar de Liguria hasta los Apeninos a lo largo de dos valles, atravesados ​​por los arroyos Rio Maggiore y Rio Finale. Con muchas casas coloradas, empinadas en la montaña, se extiende desde lo alto hasta la orilla del mar, creando una imagen maravillosa.

En este pueblo se ubica la imponente Torre del Reloj, desde donde podrás admirar la inmensidad del mar. También en la parte alta del pueblo, encontrarás la Iglesia de San Juan Bautista, con una particular estructura, construida en 1340 y el imponente Castillo de Riomaggiore.

La Iglesia de San Juan Bautista

Situada en la parte alta del pueblo, es una estructura pequeña pero muy peculiar, fue construida en el año 1340. Constituye la principal iglesia de Riomaggiore, y una de las más bellas de todo Cinque Terre.

La ventana y las dos puertas góticas adornadas con elementos antropomorfos y zoomorfos en el lado derecho son los únicos elementos de la estructura original. En 1870 la iglesia se amplió y fue reconstruida en estilo neogótico.

En el interior alberga importantes obras de arte como un crucifijo de madera del Maragliano, un tríptico en la nave derecha atribuido a los Antelami y la «Predicación del Bautista» atribuido a Domenico Fiasella.

Castillo de Riomaggiore

También conocido como Castellazzo di Cerricó. Se localiza en lo más alto del pueblo, lo cual te permite apreciar todo el panorama. Es una fortificación del XIII siglo, con una base cuadrada de la cual nacen dos murallas con dos inmensas torres circulares.

Para llegar hasta el Castillo, se toma la calle de la Iglesia de San Juan Bautista. En el camino podrás caminar por calles estrechas, ver hermosos parajes, conocer la artesanía de la zona y aprender más de la vida local.

Estación de Trenes

El túnel que va desde la estación ferroviaria hasta el pueblo, tiene mosaicos de colores que representan el mar y las joyas que este esconde. Es una bella obra de arte que vale la pena ir a conocer.

Malecón de Piedras

Desde el malecón, debes seguir por un pequeño sendero que te lleva a una playa totalmente empedrada, y muy hermosa para apreciar el atardecer o simplemente relajarte.

Ruta de los Santuarios

En la parte superior del pueblo puedes tomar el camino llamado la Ruta de los Santuarios, que une a todos los santuarios de las Cinque Terre, como el santuario de la Virgen de Montenero de Riomaggiore, el Santuario de Nuestra Señora de la Salud de Manarola, el santuario de la Virgen de las Gracias de Corniglia, el santuario de la Virgen del Mar Soviore de Riomaggiore y el Santuario de Nuestra Señora de Reggio de Vernazza.

Torre Guardiola

Ofrece un jardín botánico y sitios naturales, como Punta di Montenero, que es conocido por los amantes del buceo gracias a sus profundas aguas y abismos.

La Via dell’Amore

Es la atracción más famosa y hermosa de Riomaggiore. Se encuentra ubicado en la parte norte, a lo largo de la carretera que conduce a la pequeña ciudad de Manarola. El camino tiene vista al mar creando un paisaje único.

Su traducción significa camino del amor o de los amantes, aunque su origen no tiene nada de romántico. Data desde la segunda década del siglo pasado, se creó para unir los dos pueblos vecinos. En sus inicios se usó para la construcción naval, pero con los años se convirtió en destino muy visitado por amantes jóvenes que se sintieron atraídos por la belleza romántica del paisaje.

¿Cuándo visitar Cinque Terre?

La buena noticia es que puede ser visitado prácticamente durante todo el año. Aunque claro, si eres de aquellos que disfruta de los viajes sin tantos turistas a tu alrededor, debes evitar los meses de julio y agosto.

Una época más tranquila tanto en cantidad de personas como en clima, es desde septiembre hasta noviembre. Si prefieres un poco más de calor, puedes viajar entre marzo, abril o mayo.

¿Cómo llegar a Cinque Terre?

Tren. La forma más común de llegar a Cinque Terre es por tren. Aunque para poder llegar a cualquier pueblo de Cinque Terre en tren, lo más seguro es que tendrás que transbordar. Los sitios más comunes para poder hacer este transbordo son la estación de trenes de La Spezia Centrale y Pisa.

Auto. Otra de las formas más comunes, debido a que puedes ir a tu ritmo y aparte conocer a detalle los paisajes y pueblos. Sin embargo, si lo que deseas es visitar y explorar cada rincón de los pueblos de Cinque Terre, tal vez no sea la mejor opción, pues dentro de los pueblos no podrás usar el auto.

Excursión privada. La alternativa más sencilla para llegar a Cinque Terre es una excursión. Se ofrecen desde un día o muchos más. Normalmente salen desde Florencia, La Spezia, Milán o Pisa.

Autobús y barco. Desde algunas ciudades podrás llegar en autobús y de ahí moverte hacia los pueblos en barco.

Cuántos días se necesitan para conocer Cinque Terre

De entrada, hay que entender que se trata de cinco pueblos, que aunque sean pequeños tienen encantos maravillosos por conocer. Así que, como siempre la duración de tu viaje depende de muchos factores personales, si quieres conocer a detalle cada rincón, o simplemente vas de paso.

Como mínimo al menos toma 2 días recorrer los pueblos, y aun así seria una forma rápida. Si deseas apreciar todo lo que ofrece, tendrías que dedicar al menos un día a cada pueblo.

¿Te gustaría hacer el recorrido por Cinque Terre? Un maravilloso lugar costero que te brindará paisajes asombrosos, buena cultura, gastronomía y bellos atardeceres. Es una increíble manera de conocer la esencia italiana que tanto atrae a viajeros de todo el mundo.

Créditos fotográficos

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