La ciudad de Wiesbaden es la capital del estado de Hesse y famosa por sus aguas termales. Se encuentra a orillas del Rhein y a unos 40 kilómetros al oeste de Frankfurt. En este post te contamos todo sobre esta atractiva ciudad alemana y te mostramos sus principales encantos.

Wiesbaden, Alemania

Wiesbaden sufrió el paso de la Segunda Guerra Mundial, quedando destruida en un 60%. De hecho, la ciudad perdió más del 50% de sus edificios y unas 1700 vidas entre 1940 y 1945. Finalizada la guerra, visto y considerando que Frankfurt, que era la ciudad más grande Hesse, había quedado completamente destruida, se eligió a Wiesbaden como la capital del estado.

Hoy en día, Wiesbaden es considerada como una elegante y sofisticada ciudad balneario, con 26 baños termales conocidos desde la época de los romanos. También posee un atractivo centro histórico, muchos parques y construcciones señoriales y lujosas. Pasear por Wiesbaden es una actividad que merece la pena realizar, por eso te contaremos todo lo que puedes ver y hacer en esta ciudad alemana.

Las aguas termales de Wiesbaden

Bajo los cimientos de Wiesbaden fluyen 26 manantiales de aguas termales con propiedades curativas, descubiertas hace unos 2 mil años por los romanos. Fueron ellos quienes convirtieron las termas en el principal atractivo de la ciudad, pero, recién en la Edad Media cobraron real importancia. Para el 1370 ya funcionaban 16 baños termales y, en el 1800, habían subido 23. Ya para comienzos del 1900 la ciudad recibía más de cien mil turistas al año que viajaban a visitar sus famosas termas.

Aguas termales de Wiesbaden

Hoy en día, para visitar las termas de Wiesbaden dispones de varias opciones. La más exclusiva es la que ofrece Thermalbad Aukamtal, que posee piscinas abastecidas por estos manantiales subterráneos de aguas termales. Este edificio de fachada moderna se ha convertido en el spa más sofisticado de la ciudad, con un área de piscinas de más de 4 mil metros cuadrados. Cuenta, además, con cuatro salas de sauna al interior y otras tres al exterior, cada una con su propia ambientación y diseño.

Una particularidad de la ciudad son las llaves de agua termal disponibles para beber que hay dispuestas en distintos puntos de la ciudad. La fuente principal de la ciudad, donde convergen todos los manantiales, es la llamada Kochenbrunnen. Otra de las más populares es la fuente Bäckerbrunnen, que se encuentra junto al famoso restaurant del mismo nombre. Un punto que debes tener en cuenta es que no puedes superar los 400 ml diarios de agua, dada la cantidad de minerales que posee.

Recorrido por la ciudad

Si llegas en tren a Wiesbaden lo primero que encontrarás es la estación central, llamada Haupbanhof. A un kilómetro y medio aproximadamente se encuentra su centro histórico, el cual podrás recorrer fácilmente caminando. De hecho, la mejor manera de conocer la ciudad es caminando, para apreciar mejor sus detalles. A la salida de la estación encontrarás una oficina de información turística donde te brindarán información de los principales atractivos de la ciudad.

Estación central de Wiesbaden
Estación central de Wiesbaden

Centro histórico de Wiesbaden

La ciudad vieja o centro histórico de Wiesbaden se caracteriza por sus callejones estrechos y sinuosos, repletos de casas de los siglos XVIII y XIX. Su particular encanto también está dado por los acogedores cafés, tiendas y restaurantes. Pasear por el casco histórico de Wiesbaden es una experiencia completa, que combina compras con gastronomía y, por supuesto, historia.

centro histórico de Wiesbaden

El edificio más antiguo de Wiesbaden, el Heidenmauer, se encuentra dentro del casco histórico. Sus orígenes se remontan a la época romana, aunque lamentablemente solo se conservan fragmentos de la construcción original. Otra de las vistas más fotografiadas de la ciudad es la antigua puerta romana conocida como Romertor que, antiguamente, servía de entrada a la ciudad amurallada. Posee un puente de madera techado que a medida que lo atraviesas te da la sensación de retroceder en el tiempo.

También encontrarás la espectacular iglesia de ladrillos rojos, llamada Marktkirche (Iglesia del Mercado). Lo que acaparará toda tu atención son las cinco torres puntiagudas que la convierten en el edificio más alto de la ciudad, con 89 metros de altura.

Marktkirche, Alemania

El interior de la iglesia es igual de atractivo que su fachada. El elemento más destacado es su impresionante órgano, renovado y ampliado en 1982. Cuenta nada y nada menos que con 6198 tubos que hacen a los increíbles conciertos que puedes disfrutar durante todo el año en la ciudad. También destaca por su carrillón, situado a 65 metros de altura, en la torre más alta. Con 49 campanas de bronce es el más grande de Hesse y se hace sentir varias veces al día.

El reloj cucú de Wiesbaden fue, durante un tiempo, el mayor reloj cucú del mundo y un emblema de la ciudad. Fue construido en 1946, imitando el estilo de los clásicos relojes de cuco de la Selva Negra. Hasta principios de la década de 1950 fue considerado como el más grande de su clase. Día tras día, suena cada media hora entre las 8 am y las 8 pm.

Museo de Wiesbaden

El Museo Estatal de Wiesbaden es otra visita imperdible de la ciudad. Su colección es enorme: exhibe obras de arte de ocho siglos de antigüedad y unas 5 mil especies animales, plantas y fósiles. Entre sus obras de arte destacan las de importantes pintores italianos y holandeses. Por otro lado, su Colección de Historia Natural contiene más de 1 millón de objetos naturales. Durante la visita te sumergirás en la historia de la evolución y descubrirás particularidades de cada especie.

El Kurhaus: uno de los sitios más emblemáticos de la ciudad

Este antiguo balneario y actual casino fue el principal motivo de desarrollo de la ciudad. Cuando llegues al lugar te encontrarás con un hermoso edificio, de fachada neoclásica. Sobre las columnas podrás leer la inscripción Aquis Mattiacis (las aguas de los Matiacos), en honor a la tribu germana que luchó en el siglo I contra los romanos.

Actualmente, este histórico edificio es sede del casino de Wiesbaden y el lugar donde se realizan importantes eventos sociales. Fiestas de gala, recepciones, eventos, congresos, seminarios y más lo convierten en el edificio más importante de la ciudad. Un dato curioso: en 1863 el escritor ruso Dostoievsky visitó el casino y perdió todo su dinero apostando. Como consecuencia, se vio obligado a firmar un apresurado contrato para escribir su famosa novela “The Gambler” y así poder salir de la deuda.

Kurhaus, Wiesbaden

Kurpark

En la parte trasera del Kurhaus se encuentra el llamado Kurpark, un enorme parque que invita a pasear y desconectarse. Es uno de los muchos espacios verdes que posee Wiesbaden y un sitio encantador. En el recorrido encontrarás un lago, varias estatuas escondidas entre los árboles y muchos rincones mágicos.

Dueño de un estilo inglés notable, el parque Kurpark recuerda a los jardines de los palacios del Reino Unido. Al mismo tiempo, su paseo entre árboles y plantas es de lo más lindo. Especies de árboles como los cipreses de pantano y flores como las magnolias o las azaleas son solo algunas de las muchas que verás allí.

Kurpark, Alemania

El parque posee unos 75 mil metros cuadrados y se extiende desde el centro de la ciudad hasta el distrito de Sonnenberg. Frecuentemente es sede de numerosos conciertos de pop y rock. También, es el sitio preferido de los locales para almorzar o tomar un descanso después del trabajo.

Warmer Damm y Teatro de Hessen

Como mencionamos en el párrafo anterior, la ciudad de Wiesbaden posee muchos espacios verdes, parques y zonas ajardinadas. A pocos metros del Kurpark se encuentra otro de los parques famosos de la ciudad, el Warmer Damm.

Warmer Damm park

Presidiendo el parque se encuentra el Teatro de Hesse (Hessisches Staatstheater), uno de los edificios más elegantes de la ciudad. Funciona como sede permanente de la ópera, el teatro, el ballet y la orquesta estatal de Wiesbaden.

El edificio fue construido bajo el deseo de Wilhem I, emperador alemán de la dinastía Hohenzollern, quien deseaba construir un teatro siguiendo los modelos de Praga y Zurich. En octubre de 1894 se inauguró este edificio, que pasó por varios nombres hasta llamarse Teatro Estatal de Hesse. Lamentablemente, durante la Segunda Guerra Mundial una bomba destruyó gran parte del edificio, por lo que debió ser reconstruido. Pero, dada la situación económica consecuencia de la guerra, recién en 1978 recuperó su imagen anterior.

A fines de agosto se celebra allí la fiesta del teatro, momento en el cual se ofrecen un gran número de actividades: obras de teatro, ensayos de ballet, visitas contando todos los secretos del teatro, conciertos de música clásica y más. Así que, si viajas en agosto a Wiesbaden ya sabes qué hacer.

Plaza Kochbrunnen

Es uno de los rincones más curiosos de la ciudad, gracias a las dos fuentes desde las cuales brotan aguas termales. La más curiosa y vistosa de ambas es la que posee forma de volcán, de la cual podrás beber agua termal. Pero cuidado, la temperatura del agua de 66°C, por lo que deberás tener mucho cuidado de no quemarte.

La plaza es un importante atractivo de la ciudad, especialmente durante el invierno, en el cual el vapor de agua forma un lindo espectáculo natural. Por la elevada temperatura del agua, la plaza Kochbrunnen es el punto más caliente de la ciudad y a su alrededor se concentran varios hoteles de lujo.  

Plaza Kochbrunnen, Wiesbaden

Biebrich

Visitar este bonito barrio, asentado a las orillas del río es una de las cosas para hacer una vez finalizado el recorrido por Wiesbaden. El principal atractivo del lugar es el Castillo de Biebrich, la antigua residencia de los Duques de Nassau. Si bien no podrás visitarlo por dentro, vale la pena llegarse hasta el lugar para recorrer sus enormes jardines, muy cercanos al río.

castillo de Biebrich, Alemania
Jardines de Biebrich

Puerto de Schiersteiner

Si dispones de tiempo, no dejes de visitar este interesante atractivo de Wiesbaden, que antiguamente funcionaba como puerto industrial. Ubicado a las afueras de la ciudad, hoy en día es una popular zona de recreo, que invita a tomar un paseo. Al mismo tiempo, posee una amplia oferta gastronómica, con muchos restaurantes y cafés. El restaurante más antiguo es el Rheinhalle, donde podrás degustar un delicioso plato tradicional de pescado y carne.

Monte Neroberg

Otro de los imperdibles de Wiesbaden es subir a su montaña local, conocida como Neroberg. Sus 245 metros de altura ofrecen una excelente vista sobre la ciudad. El paisaje es especialmente lindo durante el verano y la primavera, cuando la ciudad se inunda de verde, el cual contrasta con el azul de los lagos.

¿Cómo llegar a Neroberg? es muy fácil. Primero debes tomar la línea 1 de autobús (sale desde la estación central) hasta Nerotal. Una vez allí, verás un pequeño funicular llamado Nerobergbahn se encarga de llevar pasajeros a la cima de la montaña. La tecnología del funicular, basada en la energía hidráulica, se conserva hasta el día hoy, lo que lo convierte en un patrimonio técnico. Si eres amante del senderismo también podrás subir a lo alto del cerro a pie, puesto que la distancia es discreta.

Neroberg, Wiesbaden

Ya en lo alto de la montaña encontrarás un mirador desde donde podrás disfrutar de unas vistas panorámicas de la ciudad y del río Rhein. Seguro te asombrarás por la cantidad de viñedos, visibles desde las alturas. Sucede que la cuenca del Rhein contiene una de las regiones vinícolas más importantes del país.

Además del mirador, en Neroberg encontrarás el Templo de Neroberg, el baño al aire libre construido 1933 y la Iglesia Rusa. El templo de Neroberg es en realidad una iglesia ortodoxa que esconde una triste historia de amor. La misma comienza a mediados del siglo XIX, cuando el duque Adolfo de Nassau pierde a su querida esposa, la Gran Duquesa Elizabeth Mikhailovna de Rusia. La joven de tan solo 19 años fallece en el parto y como consecuencia de esto el duque cae en una profunda tristeza. Movido por el dolor, decidió construir una gran iglesia en el lugar donde despidieron los restos de su mujer.

La iglesia se dedicó a Santa Isabel, madre de San Juan Bautista y santo patrón de la fallecida. Cuando la iglesia estuvo terminada, los restos de la duquesa y el bebé fueron trasladados a la cripta del templo. Además de su historia, son llamativas sus cinco cúpulas doradas, que en los días soleados brillan intensamente.

Iglesia de Santa Isabel
Iglesia de Santa Isabel

Tour por la gastronomía de Wiesbaden

Si te gusta el turismo gastronómico estas en el lugar correcto. Como mencionamos antes, la zona de Wiesbaden posee grandes e importantes viñedos. No dejes de visitar alguna bodega de Sekt (un tipo de vino espumoso de la región). Una de las más famosas es Sektkellerei Henkell, una bodega de Biebrich que ofrece distintos tipos de visitas guiadas con cata de vinos incluida.

Por otro lado, a medida que recorras la ciudad te llamará la atención la cantidad de cafeterías, panaderías y pequeñas tiendas de dulces y aliños que hay. Por ejemplo, el café Maldaner y la chocolatería Kunder son dos sitios que no puedes dejar de visitar. El café Maldaner fue reconocido por un miembro del Club de los Dueños de Cafeterías Vienesas como un auténtico café vienés. Por este motivo, en el 2011 obtuvo el título del “Primer Café Vienés oficial de Alemania” y se convirtió en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco. El café, habitualmente, se sirve acompañado con pasteles tradicionales o la especialidad de la casa: el maldaner praliné, una torta de crema de moca y vainilla imperdible.

gastronomía de Wiesbaden

La chocolatería Kunder es el sitio ideal para los fanáticos del chocolate. Se encuentra en el número 12 de la avenida Wilhelmstrasse y ofrece un centenar de chocolates y pequeños bombones. Sin embargo, la especialidad de la casa es la Ananas tortchen (tarta de piña), preparada con una masa de waffle y nuggat, rellena de mermelada de piña, anillo de mazapán, almendras molidas, cubierto de chocolate.  

Dentro del casco histórico, encontrarás una calle llena de tiendas que ofrecen una amplia gama de especialidades culinarias de la zona. Hablamos de la calle Goldgasse, en la que podrás encontrar los mejores aceites de oliva, todo tipo de especias y tiendas de vinos finos.

¿Cómo llegar a Wiesbaden?

La ciudad más cercana a Wiesbaden es Frankfurt, la cual tiene aeropuerto. La forma más fácil de llegar a Wiesbaden desde Frankfurt es tomando la línea S8 del tren, en dirección a Wiesbaden. El viaje dura unos 40 minutos aproximadamente y los tíckets se adquieren en las máquinas expendedoras. La frecuencia de los trenes es bastante alta, por lo que no tendrás problema de horario.

¿Qué te pareció la ciudad de Wiesbaden? ¿La conocías? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios y, si no la conocías, no dudes en visitarla.

Créditos fotográficos

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