Es un pequeño pueblo al norte de Portugal a unos 60 kilómetros de Oporto y a orillas del río Támega. La ciudad de Amarante, es un hermoso lugar que se caracteriza por sus casas con balcones, sus ondeantes caminos, y los viñedos que se encuentran alrededor formando un paisaje absolutamente increíble.

Con una mezcla de historia, religión, naturaleza, arte y gastronomía, es uno de los mejores lugares para pasar el fin de semana en Portugal. Este es el pueblo natal de São Gonçalo, el San Valentín de Portugal, razón por la cual numerosos solteros visitan el destino en busca del verdadero amor.

Caracterizada por ofrecer buenos vinos, producir exquisitos quesos, carnes ahumadas y pasteles de huevo, realizar un tour por todas las maravillas de Amarante te permite conocer acerca de la identidad histórica de Portugal, y además descubrir monumentos de gran valor cultural.

Aunque sea un pequeño pueblo, ofrece diferentes actividades interesantes para el disfrute de todos, como paseos sus parques, caminar entre sus calles, hacer deportes y maravillarte con sus paisajes y explorar su centro histórico.

Cómo llegar a Amarante

La forma más sencilla y práctica de llegar a Amarante es en coche desde Oporto, se tardan unos 40 minutos por la autopista. La facilidad que te da ir en auto, es que puedes visitar las zonas cercanas, hacer paradas.

Sin embargo, en caso de no contar con auto o no querer alquilar, puedes ir en autobús. Desde Oporto, puedes ir con Rodonorte o Rede Expresso por aproximadamente 15 € ida y vuelta. Mientras que, si sales desde Lisboa, tienes que ir en bus desde la estación Oriente con la compañía de Rodonorte, por aproximadamente 40 € ida y vuelta.

Qué ver en Amarante

Su centro histórico encantador y con un ambiente interesante detrás de cada edificio, te proporciona un lugar ideal para conocer el valor histórico de Portugal. Además de eso, también puedes disfrutar de su gastronomía local en alguna de las terrazas que tienen vista hacia el río Tâmega que cruza por la ciudad en una mezcla de historia y naturaleza.

Puente São Gonçalo

Si hay un monumento que caracteriza e identifica a la ciudad de Amarante es el Ponte de São Gonçalo. Situado sobre el río Tâmega se cataloga como Monumento Nacional, a pesar de que su nombre deriva de la construcción o reconstrucción realizada por el beato Gonçalo de Amarante a mediados del siglo XIII, hay indicios de que su historia se remonta a la Edad de Piedra.

En 1809, durante la segunda invasión francesa, este lugar fue escenario de una larga y sangrienta batalla que, tras 14 heroicos días, dio la victoria a las tropas portuguesas contra los soldados de Napoleón.

Por tanto, el Puente de São Gonçalo es el símbolo del esfuerzo de la defensa del pueblo de Amarante contra los franceses, y prueba de ello es la placa que se encuentra en el extremo sureste del puente, que conmemora dicha hazaña.

Iglesia y Convento de São Gonçalo

La ciudad de Amarante impone un carácter religioso por medio de esta imponente iglesia, se ubica en el lugar de la capilla donde se cree que está enterrado São Gonçalo, en un extremo del puente del mismo nombre. Tanto la iglesia como el monasterio fueron terminados durante el año 1620.

El espacio del convento se extiende por tres claustros que también se pueden visitar, en su interior encontrarás un impresionante altar barroco dorado, y un órgano sostenido por unos gigantes con cola de pescado, así como la tumba de Gonçalo, ubicada en una pequeña capilla.

Esta monumental pieza arquitectónica destaca por su fotogénico y escalonado pórtico lateral del Renacimiento italiano. Justo encima de dicho pórtico podrás ver una galería abovedada de unos 30 metros de altura, engalanada con estatuas del siglo XVII de João II y otros reyes que gobernaron durante la construcción de este monasterio, tales como Sebastião, Henrique y Felipe I.

Además, en su parte exterior, encontrarás una enorme plaza con algunas terrazas que invita a contemplar la fachada lateral de la iglesia y el paisaje con su puente te permite relajarte y generar una experiencia espiritual.

Museo Municipal Amadeo de Souza-Cardoso

Fundado en 1947 por Albano Sardoeira, se encuentra albergado en uno de los claustros del Monasterio de São Gonçalo. Su objetivo principal para lo cual fue creado, es reunir obras relacionadas con la historia de la ciudad y hacer justicia a la memoria de artistas y escritores amarantinos.

Cuenta con una ecléctica colección de arte modernista y contemporáneo, que resulta una auténtica sorpresa para quienes lo visitan, puesto que Amarante es un pueblo pequeño.

Aquí, se pueden admirar las obras no solo de Amadeo de Souza-Cardozo sino también de otros pintores y artistas locales, como António Carneiro, Acácio Lino, Agustina Bessa Luís y otros, con un espacio muy bien organizado y exposiciones permanentes, temporales y temáticas.

En el exterior, hay un pequeño jardín que se asoma al Tâmega, con una estatua de bronce que perpetúa la memoria de otra gran figura, el poeta Teixeira de Pascoais. El nombre del museo se debe al hijo predilecto de la localidad, Amarante Souza-Cardoso, uno de los artistas del siglo XX más conocidos de Portugal.

Parque Forestal

Comenzó a ser plantado en 1916, por iniciativa del alcalde António do Lago Cerqueira, ocupa un área de más de 5 hectáreas junto al río Tâmega. Con una vegetación abundante y diversificada, alberga en su interior importantes especies vegetales, entre las que destaca el ginkgo.

Es uno de los principales símbolos de la ciudad, plantado con el objetivo principal de la forestación de Serra do Marão. Es un lugar especial para correr o dar un buen paseo, hacer ejercicio en contacto con la naturaleza y relajarte completamente con sus vistas y por el sonido del agua del río.

Situado en el corazón de la ciudad, en armonía con el río Tâmega, el Parque Forestal de Amarante es muy concurrido por habitantes y visitantes. Es muy popular, sobre todo en verano, para la recreación, el senderismo y los deportes.

Parque acuático

Amarante es un lugar muy visitado en verano, y al recorrer su parque acuático te darás cuenta del por qué. Fue creado en 1994, integrándose en un complejo turístico con más de 44,000 metros cuadrados, Tamega Clube, que además del parque acuático cuenta con un conjunto de casas de turismo rural, gimnasio, casa de eventos y piscina de olas.

Suele atraer a familias especialmente con niños, para pasar un día de diversión en el agua, formado por tres toboganes, varias piscinas y una zona de solarium. Se encuentra abierto entre junio y septiembre.

Campo de golf

El campo está situado en un paisaje maravilloso en unos alrededores típicos del norte de Portugal. Ofrece un campo de 18 desafiantes hoyos, diseñado por el arquitecto portugués Jorge Santana da Silva. Cuenta con unas vistas estupendas a las ciudades de Amarante y Marco de Canaveses y a las montañas de Serra do Marao und Serra da Aboboreira.

Qué hacer en Amarante

Paseos por la ciudad

Al ser una ciudad pequeña con alrededor de 11 mil personas, es muy sencillo caminar su centro histórico en una mañana y pasar la tarde recorriendo a orillas del río o contemplando las hermosas vistas que te ofrece la ciudad.

Para realizar el recorrido puedes empezar por unos de los principales símbolos de Amarante, el puente y la iglesia de São Gonçalo. En ambos lugares, verás espacios arquitectónicos de gran valor para la ciudad y Portugal, además podrás contemplar la naturaleza que rodee dichos lugares.

Otros puntos de interés histórico son el Solar de los Magalhães, la Casa da Calçada y algunas iglesias y museos que esconden parte de la historia de la ciudad.

Senderismo en la Sierra do Marão

La Sierra do Marão es la séptima más alta de Portugal y tiene una gran variedad de vegetación, en su mayoría de pinos. La distancia total de esta ruta es de 14 kilómetros, con algunos tramos planos y otros más inclinados.

El recorrido comienza en la aldea Ansiães hasta que te vas adentrando entre los árboles, pasas por una antigua mina de estaño y volframio, estanques con truchas y bonitos paisajes. Existen diferentes empresas que puedes contratar este tour, ya que por la vegetación abrumadora es fácil perderte sin una guía.

Tour histórico en Jeep por Amarante

Este tour te lleva por todos los lugares históricos del centro, hasta los viejos molinos a la orilla del río. El recorrido tiene una duración de una hora, y lo mejor de todo es que por medio de los guías del tour podrás aprender sobre la historia, leyendas y anécdotas de Amarante.

Es una forma asombrosa de divertirte y descubrir la historia de la ciudad de una manera diferente, a bordo de un todoterreno.

Degustar la gastronomía local

Una forma excelente de conocer a fondo un nuevo destino, es a través de su gastronomía. En Amarante, una de las principales fuentes de ingresos es el vino verde, único en el mundo y solo se produce en el noroeste de Portugal. Muchas de las recetas de la región, tienen al vino verde como ingrediente o acompañante.

A su vez, resaltan los dulces típicos de Amarante que fueron creados por las monjas de Santa Clara, cada uno con una forma diferente, suelen estar hechos de huevo, almendras, azúcar y harina. Uno de los lugares más antiguos y típicos para probarlos, es la pastelería la Confeitaria da Ponte.

Practicar deportes al aire libre

En Amarante tienes montones de actividades para hacer, sobre todo en verano. Es posible realizar una ruta en bicicleta por la ciudad, practicar kayak o rafting en el río Tâmega o conocer otras rutas en los alrededores de la ciudad, siempre podrás hacer algo distinto y disfrutar de la experiencia con mucha adrenalina.

Así que, si piensas que Amarante es un pueblo sin nada que hacer, como ya pudiste observar es totalmente lo contrario. Cuenta con muchas opciones para todos los gustos, lo mejor del destino es que puedes conocer y explorar la belleza histórica, valor cultural, hacer deportes, admirar paisajes increíbles y relajarte en la ciudad.

Es un destino tranquilo al ser un pueblo pequeño, sin embargo, gracias a su potencial turístico tienes a la mano una variedad en lugares para visitar y descubrir en tu estadía por Amarante en Portugal.

Créditos fotográficos

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