Un desierto con dunas de arena blanca y lagunas azules no es un sueño o un destino producto de nuestra imaginación, éste lugar existe y se encuentra en Brasil, llamado el Parque Nacional de Lençóis Maranhenses. Aunque no es uno de los destinos más visitados y conocidos del país sudamericano, constituye una grandeza de la madre naturaleza que te cautivará desde el primer instante que lo veas.

Se encuentra en la región noreste del país a las orillas del Rio Preguiças, formando un paisaje de belleza única y paradisíaca en sus 155 mil hectáreas, que abarca los municipios de Primeira Cruz, Santo Amaro y Barreirinhas, en el estado de Maranhão. En esta región nace el río Preguiças, que divide el parque hasta su desembocadura en el Océano Atlántico.

Lençois Maranhenses fue creado como parque nacional en el año 1981, con el objetivo principal de proteger el ecosistema de la zona. Su fascinante característica es que combina diversos ecosistemas formados por dunas, lagunas y manglares. Es un oasis con arena blanca fina y lagunas cristalinas que te invitan a sumergirte ante el poderoso sol que reina en la zona.

¿Cómo recorrer el Parque nacional de Lençóis Maranhenses?

Si quieres visitarlo debes tener en cuenta que no existen carreteras de acceso por lo que para llegar a él, debes recorrer kilómetros de dunas, acompañado de un guía pues su inmensidad hace que cualquiera se pierda ante tantos kilómetros de arenas.

Se puede explorar de muchas maneras, una de ellas es desde la ciudad de Barreirinhas, tomando un tour guiado a través de un vehículo 4×4, aunque este recorrido no es posible en las dunas sino por sus alrededores, por lo que no tendrás una visión completa del entorno. La razón, es que los vehículos a motor están prohibidos, pues perjudican el ecosistema y pueden causar daños a las aves que habitan el lugar.

Otra forma es por medio de un vuelo panorámico, sobrevolando el parque, lo que te dará una visión completa y a la vez espectacular de todo el ecosistema, sin embargo es de un alto costo.

Y por último, si eres más aventurero y apasionado por el ecoturismo o el deporte, puedes visitarlo caminando con un guía desde el pequeño y rústico pueblo de Atins. Es un recorrido largo pero tienes la opción de admirar el paisaje desde una perspectiva más real y en contacto con el mismo.

¿Qué ver y hacer en el Parque nacional de Lençóis Maranhenses?

Sin duda, su principal enfoque de atracción es que constituye el desierto más grande de Brasil, repleto de dunas de arenas blancas que pueden llegar a medir hasta los 50 metros de altura, y con lagunas azul verdosas, de aguas cristalinas. Las dunas parecen sábanas blancas tendidas al viento o incluso nubes que se confunden con el cielo.

Entre las lagunas más visitadas se encuentran la Lagoa Azul y la Lagoa Bonita que solo con verlas quedarás cautivado por su belleza, pues forman verdaderos oasis que recompensan todo el recorrido y el calor que se siente al caminar, ya que es posible refrescarte en ellas.

Por otra parte, cuenta con dos oasis que permiten apreciar los manglares en todo su esplendor, el de la Queimada dos Britos y el Baixa Grande.

Además si tienes un poco de suerte, puedes presenciar las aves migratorias y tortugas marinas que hacen vida en este entorno, una experiencia única ver el ecosistema virgen y natural así como su fauna que reina en la zona.

Si deseas apreciar realmente Lençóis Maranhensesen todo su esplendor, la mejor época para visitar el lugar es de mayo a septiembre. Aunque se puede ir durante todo el año, pero de enero a mayo los lagos se llenan gracias a las lluvias y a finales de año cuando comienzan a secarse.

Por lo que, cuando aparecen las lagunas de agua azul y verde junto a los manglares, restingas y dunas de arena blanca, generan un paisaje maravilloso que te permite caminar y hacer fotografías increíbles, pero en especial que se quedará grabado en tu memoria por el resto de la vida.

Asimismo, para los interesados en conocer las costumbres locales y disfrutar de la hospitalidad de los habitantes, un excelente plan es visitar los pueblos tradicionales cercanos al parque. Uno de ellos es Mandacaru, el cual posee un faro desde donde se puede contemplar la bella vista del desierto.

Otro lugar interesante para añadir a tu visita, es Caburé localizado en una península en donde el río y el mar corren paralelamente, separados por una distancia de apenas cuatrocientos metros. Otra opción es conocer Atins, un refugio de gran belleza, perfecto para quien decida alejarse de centros urbanos y busque paz espiritual o tranquilidad total.

Al caer la tarde, es recomendable hacer incursiones por el río que te llevan a un espectáculo inigualable, ya que grupos de aves guarás y otros pájaros endémicos sobrevuelan el ecosistema del manglar, cruzando los aires y con la puesta de sol entre las dunas, es un momento asombroso de admirar.

¿Dónde alojarse para visitar el Parque nacional de Lençóis Maranhenses?

Debes hospedarte en las regiones más cercanas que son tres: Santo Amaro do Maranhão, Barreirinhas y Atins. Debido a que es una atracción turística por muchos extranjeros, estos pueblos cuentan con ofertas hoteleras, restaurantes y todo lo necesario para una visita agradable.

Santo Amaro do Maranhão

Si eliges Santo Amaro do Maranhão, debes tener en cuenta que la ciudad es muy simple, sin nada de lujos. Los alojamientos en esta zona son muy básicos, debido a que es una ciudad de difícil acceso, pero es una buena experiencia para quienes buscan una aventura más enfocada en las costumbres propias de los habitantes.

Barreirinhas

Este lugar ofrece servicios de una ciudad más estructurada. A pesar de que la ciudad tiene acceso por carretera desde hace más de 19 años, Barreirinhas no posee hoteles de lujo, de hecho estas regiones se caracterizan por mantener el ambiente natural y muy tranquilo, por ello es un destino perfecto para escapar de la gran ciudad.

Además, Barreirinhas es considerada la puerta principal del parque, debido a su geo-localización, con características de una ciudad antigua.

Atins

Es un pueblo pequeño que ofrece el conjunto de hoteles más encantadores, pero también los de mayor precio de los Lençóis Maranhenses. La razón es que, en este lugar se practica el deporte kitesurf, por lo que la demanda de visitantes es aún mayor.

Lo cierto es que, el dinamismo de sus arenas por los fuertes vientos que sorprenden cada día, incluso a quienes habitan en la región, pues no siempre se observa el mismo paisaje, con las estaciones aparecen nuevas lagunas, las dunas cambian de movimiento y cada vez su belleza cambia constantemente. Un destino importante para añadir a tu itinerario de viaje por Brasil, del que te llevarás gratos recuerdos por su abrumadora belleza.

Créditos fotográficos

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