El Cristo del Corcovado es la escultura de estilo Art Déco más grande del mundo. Se alza imponente en la cima del Cerro Corcovado y desde allí custodia la ciudad de Río de Janeiro. Conoce la historia detrás de una de las 7 Maravillas del Mundo Moderno y una de las obras más increíbles creadas por el hombre.

Cristo del Corcovado, Río de Janeiro

El Cristo del Corcovado es más que una obra arquitectónica. Su importante valor simbólico atrae año tras año a miles de católicos devotos, que viajan hasta Río de Janeiro para apreciar esta obra desde cerca. Lo cierto, es que este ícono carioca es uno de los motivos principales por el cual viajeros de todo el mundo visitan la ciudad. Como todo, detrás del Cristo Redentor hay una historia y te la queremos contar.

Historia del Cristo del Corcovado

Cristo del Corcovado

El sacerdote francés Pedro María Boss fue quien tuvo la idea, en el año 1859, de construir un monumento a Cristo en la cima del cerro Corcovado. Pero, fue recién en 1922, año en que se conmemoraba el centenario de la Independencia de Brasil, cuando el sueño comenzó a hacerse realidad.

En 1921 la Iglesia Católica dispuesta darle vida al proyecto, convocó un concurso del cual el diseño del arquitecto Heitor da Silva Costa, resultó ganador. El mismo, propuso la idea que el Cristo del Corcovado se construyese en base a donaciones hechas por el pueblo brasilero. De ese modo, comenzaron a realizarse campañas para recaudar los fondos y una petición para obtener la aprobación del presidente Epitácio Pessoa para dar comienzo a la construcción del monumento.

El pintor Carlos Oswald, el escultor Maximilian Paul Landowski y otros artistas más participaron, junto con Heitor da Silva Costa, en la construcción del Cristo Redentor. Así comenzó a tomar forma esta enorme estructura, de 114 toneladas, de las cuales 30 pertenecen a la cabeza. La construcción se realizó en Brasil prácticamente en su totalidad, excepto la cabeza y las manos, que fueron moldeadas en Francia y enviadas luego a Brasil.

La construcción del Cristo del Corcovado demoró en total 9 años (desde 1922 hasta 1931) y fue inaugurado el 12 de octubre de 1931, durante la celebración de Nuestra Señora de Aparecida. Con el tiempo, esta magnífica obra formaría parte de las 7 Maravillas del Mundo Moderno.

Características arquitectónicas de la obra

El Cristo del Corcovado posee 38 metros de altura (lo que equivale a un edificio de 13 pisos). La escultura responde al estilo Art Déco y posee los brazos extendidos en forma de cruz. Cada uno de los brazos del Cristo Redentor ocupa un área de 88 metros cuadrados y cada uno de sus pies mide 1,35 metros. El monumento fue construido para resistir a vientos de hasta 150 km por hora (motivo por el cual uno de sus brazos tiene 40 centímetros menos que el otro).

Rostro del Cristo del Corcovado

La obra fue construida sobre una estructura de hormigón armado, la cual fue cubierta de una piedra llamada esteatita (conocida también como roca de jabón). En base a ella se hicieron millones de teselas triangulares, las cuales se combinaron perfectamente sobre la superficie de la estructura, creando un revestimiento.

En las manos del Cristo del Redentor se pueden ver las llagas de crucifixión, representando de esta manera una imagen fiel de Cristo resucitado, símbolo de esperanza para los creyentes. A su vez, sobre su cabeza, se puede apreciar una pequeña corona. La imagen entera se encuentra cubierta con una túnica que llega hasta los pies, dejándolos al descubierto. El pecho del cristo se encuentra ligeramente descubierto, exhibiendo de esta manera su corazón (que tiene una dimensión de 1,30 metros).

Curiosidades

  • Por la ubicación del monumento y sus características frecuentemente recibe el impacto de los rayos propios de las tormentas tropicales brasileras. Por este motivo, para cuidar y proteger el monumento, se instalaron en la cabeza y los brazos de la estatua una serie de pararrayos.
  • La cabeza del Cristo fue construida utilizando 50 piezas diferentes, todas procedentes de Francia.
  • Si bien la estructura es hueca por dentro, entrar a ella es muy difícil. De hecho, para poder hacerlo se debe pedir la autorización de la Curia Metropolitana de Río de Janeiro.
  • El dato más importante: a pesar de tratarse de una obra monumental y haber sido construida sin las modernas tecnologías, ningún obrero murió durante la obra.

Cristo del Corcovado

Subida al Cristo del Corcovado

La subida al Cristo del Corcovado es una actividad obligada si vistas Río de Janeiro. Es una experiencia única, pero durante temporada alta puede ser un poco cansadora por las largas colas de espera. A pesar de eso, la espera valdrá la pena y de seguro lo disfrutarás.

Es posible acceder al monumento en van (es como una especie de mini bus), coche, o tren. El recorrido realiza un tour por la Mata Atlántica y finaliza en la cima del cerro.

Cristo del Corcovado

¿Cómo subir al Cristo del Corcovado en tren?

El trem do Corcovado comienza su recorrido regular hasta la punta del morro todos los días a las 8 am, haciendo viajes cada 20-30 minutos. Es una buena opción, aunque deberás sacar el boleto con antelación y, especialmente durante la temporada de verano, hacer largas colas de espera. La ventaja es que podrás disfrutar de unas vistas espectaculares de toda la imponente ciudad de Río de Janeiro. La estación del tren se encuentra en la Rúa Cosme Velho, 513, dentro del barrio Cosme Velho.

Los precios del boleto del tren del Corcovado son de R $88 la entrada completa durante la temporada alta y, en temporada baja, R$71. Para niños de 5 a 11 años el boleto tiene un costo de R$54 y los niños menores a 4 años no pagan boleto, siempre y cuando viajen en el regazo de sus padres. 

El tren del Corcovado es una locomotora eléctrica muy antigua y ecológica. Atraviesa la selva atlántica sin contaminar el medio ambiente, bajo el reglamento del Parque Nacional Tijuca.

Tip viajero: si subes al Cristo en el tren del Corcovado procura comprar el boleto con el día y la hora que desees hacer la visita para evitarte algún que otro dolor de cabeza.

¿Cómo funciona el servicio de vans?

Para llegar al Cristo en vans deberás llegarte hasta la Estrada das Paineiras, uno de los accesos al Parque Nacional de Tijuca y comprar el boleto allí. Las colas también suelen ser largas, así que ármate de paciencia.

La ventaja de subir al Cristo en van es que las mismas realizan paradas en el Mirante de Dona Marta, desde el cual podrás disfrutar de una vista espectacular del cerro Corcovado y el Bosque de Tijuana. Desde el otro lado del mirador podrás apreciar el famoso Pan de Azúcar y la bahía de Guanabara, sobre la cual se asienta la ciudad de Río de Janerio.

Mirante de Dona Marta

Otra buena alternativa es utilizar el servicio de transporte privado llamado Paineiras Corcovado. El embarque puede realizarse en tres puntos distintos: en la Praça do Lido de Copacabana (entre las Avenues Atlântica y Nossa Senhora de Copacabana y las calles Belfort Roxo y Ronald de Carvalho). El otro punto se encuentra en la Praça do Largo do Machado (frente a la Iglesia Matriz de Nossa Senhora da Glória, próximo a la estación de metro Largo do Machado.). La tercera alternativa es embarcar directamente en el Centro de Visitantes de Paineiras. Con la compra del billete viene incluida la entrada al Cristo.

El precio del servicio, en temporada alta, es de $R 84 y en temporada baja de $R 67. Si embarcas desde el centro de visitantes, el billete tiene un coste de $R 51 (en temporada alta) y $R 34 (en temporada baja).

Subir caminando

Es otra alternativa, pero no apta para todo el mundo, porque si bien son solo 6 km de caminata, la mayoría es en ascenso. Sin embargo, si disfrutas de caminar y no quieres hacer largas colas de espera para tomar el tren o una van es una alternativa más que válida.

Existen dos rutas por las cuales puedes subir a pie, una comienza en Cosme Velho y sigue el mismo recorrido que las vans. La otra es mucho más vistosa y parte desde el Parque Lage, uno de los puntos más turísticos de Río de Janeiro. Ambas rutas pasan muy cerca de las favelas, que lejos de ser peligroso, es una buena oportunidad para verlas de cerca.

Parque Lage, Río de Janeiro

Parque Lage, Río de Janeiro

Las ventajas de subir caminando al Cristo del Corcovado es que es gratis y te permite tomar pleno contacto con el entorno que rodea el monumento.

Sea cual sea el modo que elijas para subir a la cima del cerro Corcovado, la vista que encontrarás allí justificará cualquier espera o esfuerzo físico que hayas puesto en llegar. Hacia la derecha podrás ver la famosa playa de Copacabana, y un poco más allá, la de Ipanema.

El Bosque de Tijuca

Bosque de Tijuca, Rio de Janeiro

La imagen del Cristo Redentor se encuentra en la cima del monte Corcovado, que forma parte del Parque Nacional de la Tijuca. Con más de 120 kilómetros cuadrados y más de 3 mil hectáreas, el Parque ocupa gran parte de la ciudad de Río de Janeiro. En 1991 fue declarado como Patrimonio Mundial y Reserva de la Biosfera, por la UNESCO, contribuyendo así a proteger a la ciudad de la contaminación y los desastres naturales.

Bosque de Tijuca

El Parque Nacional de Tijuca protege unas 1600 especies de plantas y más de 320 especies de animales, de las cuales muchas se encuentran en peligro de extinción.

Además de la obligada subida al Cristo del Corcovado, son muchas las actividades que se pueden hacer dentro del parque. Senderismo, paseos en bicicleta, ascenso a los miradores de Vista Chinesa o Vista do Almirante, espeleología y nadar en sus cascadas son algunas de las muchas ofertas turísticas. El parque cuenta, también, con un área de pícnic, un centro de visitantes, servicios y una biblioteca.

Cascada Parque Nacional de Tijuca

Uno de los lugares más emblemáticos del parque es el Centro de Visitantes de Paineiras, inaugurado como tal el 28 de julio de 2016, sobre lo que antiguamente fue el Hotel das Paineiras. En el lugar hay cafeterías, varios restaurantes, tiendas para comprar recuerdos del viaje y mucho más. Es considerada una parada obligatoria durante la visita al Cristo del Corcovado. Se encuentra ubicado en la Estrada das Paineiras, en pleno Bosque de Tijuca.

Centro de Visitantes de Paineiras

El Centro de Visitantes de Paineiras cuenta también con una exposición interactiva donde se muestran proyecciones y simulaciones del ecosistema y la historia del Parque Nacional Tijuca.

El Cristo del Corcovado es un destino imperdible, que forma parte del itinerario por la metrópolis de Río de Janeiro. Es un lugar donde la arquitectura y la modernidad se funden con la naturaleza, creando un paisaje único. Si te gustó el artículo comparte con tus amigos en las redes sociales. ¡Nos vemos en el próximo destino!

Créditos fotográficos

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