Marsella es la segunda ciudad más grande de Francia y capital de la región Provenza-Alpes-Costa Azul. Es uno de los destinos vacacionales más elegido por los turistas y sin dudas una ciudad que vale la pena conocer. En este artículo te mostramos todo lo que puedes hacer en un viaje de 3 días por esta hermosa ciudad mediterránea.

Marsella, Francia

La ciudad de Marsella

Marsella es una ciudad costera que combina perfectamente el estilo moderno de las grandes urbes con la cultura y la historia del país. Es dueña del tercer puerto más importante de Europa, luego del puerto de Rotterdam y Amberes, a través del cual se conecta con París, Italia, Suiza y España. Posee un clima mediterráneo que permite gozar de inviernos no demasiados fríos, pero sí bastante húmedos. Durante el verano las lluvias son escasas y las temperaturas cálidas y agradables, lo que permite a los turistas recorrer las calles de la ciudad sin sufrir excesivo calor.

Dueña de un patrimonio cultural muy interesante, Marsella ofrece a los viajeros amantes de la historia, el arte y la cultura un abanico muy amplios de cosas para hacer y lugares para visitar. Iglesias, monumentos, Catedrales, palacios, museos y más son solo algunas de sus muchas opciones.

Lugares como el Museo de la Vieille Charité, el Museo de Historia de Marsella, el Museo de Bellas Artes, el Museo de la Moda son, la Basílica de Notre Dame de la Garde y la Catedral son algunos de los puntos preferidos por los turistas.

¿Cómo moverse en Marsella?

Cuando visitas una ciudad nueva no sólo es importante saber qué hacer, sino también, cómo moverte. Te lo contamos, a continuación.

El centro de la ciudad puede recorrerse fácilmente a pie, aunque abundan las subidas y no todos disfrutan de este tipo de caminata. Para visitar puntos más lejanos como, el Parque Nacional de Calanques o las playas de Prado lo mejor es recurrir a los diferentes medios de transporte que ofrece la ciudad: dos líneas de metro, tranvías, autobuses de línea y ferris.

Una buena alternativa es adquirir una tarjeta City Pass, que incluye por 24, 48 o 72 hs el pase en todos los transportes urbanos, de manera ilimitada. Adquiriendo esta tarjeta puedes acceder, también, al Museo de Arte Moderno (y otros) de manera gratuita. Incluye la entrada al Château d’If, el tren turístico o el bus panorámico, descuentos en actividades, espectáculos y tiendas.

La tarjeta City Pass 26€ por persona y puede comprarse por Internet.

Si piensas estar en Marsella solo durante un día, puedes adquirir el autobús turístico, que recorre los puntos más importantes de la ciudad. En cambio, si piensas moverte en auto debes tener en cuenta que el tráfico puede ser bastante caótico, por lo que no es lo ideal si lo que buscas es relajarte y disfrutar de la estadía.

Moverse en metro, tranvía o autobús es simple porque toda la ciudad está perfectamente comunicada. Los autobuses funcionan diariamente desde las 5 am hasta las 9 pm y disponen de un servicio nocturno que recorre la ciudad hasta las 00:30 am. Otra alternativa, es usar cualquiera de las dos líneas de metro que recorren el centro de la ciudad, que funcionan de lunes a jueves de 5 am a 10:30 pm y los fines de semana y en vísperas de días festivos hasta las 00:30 am.

Otra alternativa, más saludable y amigable para el ambiente es moverse en bicicleta, uno de los medios preferidos para muchos turistas. Marsella cuenta con más de 300 estaciones donde se puede alquilar una bicicleta, pagando con tarjeta de crédito y utilizarla durante una semana la cantidad de veces que sea necesaria.

Alternativas para moverse sobran, ahora sí, veremos qué lugares visitar en un tour de 3 días por Marsella.

¿Qué lugares visitar en 3 días por Marsella?

3 días en Marsella son suficientes para recorrer sus principales atractivos, degustar exquisitos platos, empaparse de su arte y cultura y, por qué no, disfrutar de la naturaleza. Te contamos cuáles son sus principales atractivos:

Puerto viejo de Marsella

Puerto Viejo de Marsella

El Vieux-Port es el corazón de la ciudad y la piedra angular que le dio origen. Es el punto de partida que muchos turistas utilizan para iniciar su recorrido por la ciudad de Marsella, puesto que está próximo a muchos puntos turísticos.

Se encuentra ubicado entre la parte antigua de la ciudad y la basílica de Notre Dame de la Garde, de hecho, ofrece una de las mejores vistas del lugar. Cuenta con un malecón donde los turistas pueden disfrutar de las diversas opciones gastronómicas que se ofrecen en el lugar.

Entre sus atractivos, se encuentran las fortalezas que custodian la entrada al puerto, y datan de finales del siglo XII. El Museo de las Civilizaciones de Europa y del Mediterráneo es otra de las alternativas a tener en cuenta durante la visita al puerto.

El puerto funciona, también, como punto de partida para muchas excursiones alrededor de Marsella. Por ejemplo, desde allí es posible coger un barco y recorrer los acantilados de piedra caliza blanca del Parque Nacional de Calanques. El puerto se encuentra junto a la Canebière, una arteria del centro de Marsella, llena de galerías, teatros, oficinas de turismo.

Fuerte Saint Jean

Fuerte Saint Jean

Entrando al Puerto Viejo, se encuentra el Fuerte de Saint Jean, un histórico edificio que merece la pena visitar. Es uno de los monumentos más viejos de Marsella y patrimonio histórico de Francia, dueño de un gran valor histórico y cultural que atrae a miles de turistas todos los años.

En su interior se ofrecen exposiciones audiovisuales que cuentan la historia del Puerto de Marsella, cómo fue la construcción del fuerte y cómo ha cambiado a lo largo de la historia la cual, de hecho, es muy antigua. Entre los años 1668 y 1671 fue construido por órdenes de Luis XIV. Al principio tuvo funciones puramente defensivas, pero, durante la Segunda Guerra Mundial fue utilizado como cuartel para las tropas francesas y alemanas. La guerra dejó sus marcas sobre la construcción y recién en el año 1967 el gobierno francés comenzó las obras para su reconstrucción.

El Museo de las Civilizaciones del puerto, está conectado al fuerte por medio de una pasarela metálica de 130 metros.

La visita al fuerte es una buena oportunidad para conocer la historia del Viejo Puerto, su importancia para Marsella y los ataques que sufrió a lo largo del tiempo. Incluso los niños disfrutan de la historia contada a través de modernas técnicas audiovisuales.

La Canebière, la avenida más importante de Marsella

La Canebière es otro lugar que no puedes dejar de conocer estando en Marsella.

Construida en 1666, bajo las órdenes de Luis XIV, es la avenida más importante de Marsella y recorre, a lo largo de 1 km, muchos de los puntos turísticos obligados de la ciudad. El recorrido por esta fantástica avenida incluye puntos como El Grand Théâtre, la Ópera de Marsella y el Hôtel Louvre et Paix, una verdadera joya arquitectónica de la ciudad, que alojó a la alta sociedad desde mediados del siglo XIX hasta la II Guerra Mundial.

La Vieille Charité

Si todavía te preguntas qué puedes hacer en Marsella aquí está la respuesta: visita La Vieille Charité.

Es un lugar emblemático de la ciudad, ubicado en el barrio Le Panier, conocido como el centro histórico de Marsella.

Antiguamente se utilizó para recibir mendigos y personas de bajos recursos, hasta finales del siglo XIX, momento en que se transformó en un hospicio reservado para niños y ancianos. En 1905, el ejército lo utilizó como vivienda social y, hoy en día, funciona como un centro multidisciplinar, donde es posible visitar diferentes museos, asociaciones, escuelas, etc.

Algunos de las estructuras que pueden encontrarse en La Vieillé Charité son:

  • El Museo de Arqueología del Mediterráneo, donde pueden apreciarse antigüedades egipcias y de las civilizaciones etruscas, romanas, griega y civilizaciones del Cercano y Medio Oriente.
  • El Museo de Artes Africanas, Oceánicas y Nativas Americanas, ubicado en el segundo piso, ofrece obras de los 3 continentes. En su interior los turistas pueden visitar la Sala de África, que posee una amplia colección de máscaras, esculturas y estatuas. La Habitación Oceanía-Américas, que ofrece una colección excepcional de cráneos humanos esculpidos, pintados, sobremodelados y grabados, de Oceanía y América. Y, finalmente, la Sala de México, donde se aprecia una colección notable de artes populares mexicanas.
  • El cine Le Miroir.
  • El Centro Nacional de Investigaciones Científicas, la institución de investigación más importante de Francia.
  • La Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales, entre otras.

Los edificios de La Vieillé Charité consisten en cuatro alas cerradas al exterior y abiertas a un patio rectangular, conectadas entre sí por medio de galerías. Ubicada en el centro del patio hay una capilla de estilo barroco, con cúpula ovalada.

La Vieillé Charité funciona de 10 am hasta las 6 pm (horario de invierno, es decir, desde mediados de septiembre hasta mediados de mayo). Los días lunes permanece cerrado, excepto durante Pascua y Pentecostés.

El primer domingo de cada mes ofrece estradas gratuitas a sus diferentes museos y la entrada general es de 6 euros.

Le Panier

Jabones de Marsella

El casco histórico de la ciudad está representado por el barrio Le Panier, antiguamente habitado por pescadores e inmigrantes.

Si visitas Marsella, no puedes dejar de conocer este barrio, decorado por calles estrechas, edificios de estilo provenzal, fachadas de todos los colores, pequeñas tiendas y plazas. Es propio de la zona ver la ropa colgada en los balcones de las casas, las muestras de arte urbano sobre las fachadas de los edificios, los grafitis, etc.

Además del Vieillé Charité, el barrio de Le Panier aloja a la Place de Lenche, la Place des Treize Cantons, la Place des Moulins y la Grande Savonnerie, donde puede adquirirse el famoso jabón de Marsella.

Tip: en el puerto viejo podrás visitar el museo dedicado al jabón de Marsella.

La Catedral de Marsella

Si algo caracteriza la ciudad de Marsella son sus hermosas Iglesias, templos y Catedrales. Entre ellas, la Catedral de Marsella, también conocida por los franceses como La Major, es uno de los puntos de mayor interés de la ciudad.

Catedral de Marsella

Fue declarada en 1906 como Monumento Nacional de Francia, posee un estilo romántico-bizantino y una larga historia, que data de los años 1852-1893, período durante el cual fue construida por el arquitecto, León Vaudoyer.

Los turistas que visiten Marsella durante el verano pueden disfrutar de la procesión mariana que se realiza por la fiesta de la Asunción de la Virgen (el 15 de agosto, más precisamente). La procesión sale de la Catedral de Marsella y recorre el famoso barrio Le Panier.

La Catedral puede visitarse desde las 10 am hasta las 5:30 pm (desde el primero de octubre al 31 de marzo) y hasta las 6:30 pm (desde el primero de abril hasta el 30 de septiembre).

La Catedral de Marsella no solo es atractiva en sí misma, sino también, por sus alrededores: residencias costeras, el Puerto Viejo, el Fuerte de Saint-John y el nuevo puerto comercial terminan de componer un paisaje lleno de color y diversidad.

Su nombre en francés, La Major, guarda una interesante historia y es resultado de la unión de 3 nombres: la Nueva Major, la Vieja Major y la Vieja Primitiva. Estos tres fueron los nombres dados a los cimientos que se encontraron en el momento de realizar la ambiciosa obra. La Nueva Major, fue construida sobre los cimientos de una antigua catedral paleocristiana, conocida como La Vieja Primitiva, sobre la cual se construyó, luego, la Vieja Major, para terminar en lo que hoy se conoce como la Catedral de Marsella.

La Catedral posee una fachada hermosa, realizado en mármol de Carrara y Piedra Verde de Florencia. En el pórtico de la entrada se aprecian las figuras de Jesús y sus apóstoles y, a ambos lados, dos grandes torres. Su cúpula tiene más de 70 metros y se encuentra hacia el final y en el centro de la construcción. Su interior es aún más impresionante, con un color dorado que reina en todas las obras y pintura que se pueden apreciar allí.

Notre-Dame de la Garde

Notre-Dame de la Garde

A 40 minutos de caminata desde la Catedral de Marsella se encuentra la basílica de Notre-Dame de la Garde, que se alza imponentemente sobre la ciudad. Los franceses la conocen como la Bonne Mere (la buena madre).

Está situada a tan solo 150 metros sobre el Puerto Viejo o la Abadía de San Víctor y es considerada como uno de los monumentos religiosos más importantes del país. Posee un estilo neo-bizantino y uno de sus grandes atractivos es la efigie dorada de 11 metros de la Virgen María que se ubica sobre el campanario. Éste, es conocido como “Grande Cloche” o “Gran Campana”, fue construido por Gedeon Morel en Lion y tiene un peso de 8,234 toneladas.

¿Por qué lleva el nombre de la Garde? Por la antigua colina sobre la que se encuentra construida la basílica, que antiguamente funcionaba como un puesto de observación o de guardia.

Su fachada, además de ser hermosa, posee marcas de la Segunda Guerra Mundial, especialmente en la parte norte, donde se observan disparos y marcas de ráfagas de esquirlas. Su interior está decorado con una fuerte influencia marinera: se pueden apreciar cuadros de barcos pesqueros, timones, marineros, salvavidas, etc. Otra particularidad de su interior son las maquetas colgantes de avionetas, que se funden con los colores del mármol blanco de Carrara y mármol rojo de Brignoles que abundan en ella.

Notre-Dame de la Garde vista de lejos

La historia de la basílica es una de las más antiguas. Fue construida por primera vez en el año 1214, aunque para ese momento era tan solo una pequeña capilla. En el siglo XV fue reconstruida, pero, en 1853 fue cuando dio el paso a una basílica más grande, con el objetivo de acoger a peregrinos.

Notre-Dame de la Garde puede visitarse de forma gratuita, de 7 am a 6 pm durante el invierno y de 7 am a 7 pm en verano.

Palais Longchamp

Es la principal atracción del famoso Boulevard Longchamp, que alberga edificios del siglo XIX y otro de los lugares que no puedes perderte en tu recorrido de 3 días por Marsella.

La construcción tiene forma de medio arco y se divide en dos alas que aloja muchos edificios, entre ellos dos museos que revisten un interés particular y son de los más famosos de la ciudad: el Museo de Bellas Artes (en el ala este) y el Museo de Historia Natural (en el ala oeste). Allí se aloja también Le Chateau d’eau y el Parc Longchamp.

Sin dudas, el punto más atractivo del Palais Longchamp es la espectacular fuente de estilo barroco, que está situada en el medio de la columnata. En su arquitectura se observan la escultura de un carro tirado por toros, la diosa de la fertilidad y la diosa de la abundancia.

Palais Longchamp, Marsella

El horario de visita del palacio es de martes a domingo desde las 10 am hasta las 6 pm. A partir de enero del 2021 las entradas a los museos de Marsella y el Museo de Historia Natural será gratuita.

El Longchamp Park, ubicado detrás del palacio consiste en un clásico jardín francés y se destaca por sus callejones sinuosos y su variedad de árboles, incluido un plátano de 150 años, un roble y un olmo siberiano de 120 años.

Les Calanques

Esta guía de los principales lugares de Marsella está pensada en 3 días para que tengas tiempo de disfrutar otra de sus maravillas: el Parque Nacional Les Calanques.

Este lugar constituye un verdadero tesoro de la región, con sus 8500 hectáreas de extensión, sus 20 km de costas, su biodiversidad animal y vegetal y los impresionantes acantilados que permiten tomar fotografías paradisíacas. Es el lugar ideal para los amantes de la naturaleza y el senderismo y uno de los puntos más bellos de Marsella, que comparte sus tierras con los municipios de Cassis y La Ciotat.

Les Calenques alberga unas 200 especies de animales protegidas.

Las calas del parque están ubicadas cada una en una zona diferente. El Calanque de Marseilleveyre, por ejemplo, es una de las más conocidas y más concurridas, por su cercanía a la ciudad de Marsella. En el lugar hay un restaurante y llegar en transporte público puede ser un poco complicado, aunque siempre es posible llegar usando un coche particular. El Calanque de Sormiou es también popular por sus hermosas vistas y porque ofrece la posibilidad de llegar a la playa por medio de un sendero. Los Calanques de Morgiou y Sugiton se encuentran bastantes próximos el uno del otro y se puede llegar fácilmente a ambos.

Parque Nacional Les Calanques

Castillo de If

Visitar el Castillo de If es otra de las cosas que puedes hacer si dispones de 3 días para recorrer Marsella. Ubicada dentro del archipiélago de Frioul, es una fortaleza que data del siglo XVI. Cuenta la historia que Alejandro Dumas se inspiró en este lugar cuando escribió su famosa nivela, El Conde de Montecristo.

El fuerte inicialmente fue utilizado para defender la ciudad de Marsella y sus costas, aunque, en 1800 comenzó a funcionar como una prisión estatal que, gracias a su ubicación, hacía imposible que los presos pudiesen fugarse de ella. Los presos eran encerrados en una mazmorra, sin baño y sin luz. No podían recibir ningún tipo de visitas y carecían de muchos derechos. Sin embargo, parece ser que los prisioneros de alto estatus social eran tratados de modo diferente y recibían un trato más favorable.

El edificio completo está cargado de mitos, leyendas e historias de los presos que vivieron tras sus gruesas paredes. En ella, se pueden observar mensajes escritos que son testimonio de las vidas que pasaron por allí.

Finalmente, en el año 1890, dejó de ser una prisión y abrió sus puertas al público. Hoy en día, se encuentra incluido en el listado de Monumentos históricos del Ministerio de Cultura de Francia.

Castillo de If

¿Qué comer en Marsella? Platos típicos que no puedes dejar de probar

La gastronomía es un aspecto importante de cada viaje. Viajar no consiste solo es descubrir lugares increíbles, sino también en disfrutar de los platos típicos de cada lugar. Es por ello que en esta guía de qué hacer en Marsella en 3 días te presentamos algunas comidas que no puedes dejar de probar.

Uno de ellos es la Bouillabaisse, uno de los platos más populares de Marsella. Consiste en una sopa de varios pescados que a veces se sirven enteros (quizá no sea el plato ideal si hace calor, pero en los meses de otoño e invierno sí que vale la pena), bastante similar a la caldeirada gallega y portuguesa. El origen de la sopa es muy humilde, pero hoy en día, mientras más pescado se use para prepararla, mejor será su sabor y más aún si se acompaña con verduras.

Otras opciones para los amantes de los pescados son el Poupeton, un suflé a base de pescados, la Oursinade, que se prepara con sardinas o erizos de mar y el Aioli, que consiste en bacalao y legumbres cocidas.

La Tapenade es ideal para comer antes del plato principal. La receta es básicamente una pasta de aceitunas negras o verdes machacadas y aderezadas con alcaparras, anchoas y aceite de oliva. Es posible que en cualquier restaurante de Marsella te ofrezcan esta tradicional y deliciosa entrada, ideal para untar con el pan o grisines.

El ratatouille es otro de los platos franceses más famosos, incluso una película animada muy famosa lleva su nombre. Si quieres comer ratatouille Marsella será el lugar indicado para ello. Es un plato compuesto por diferentes tipos de verduras, entre ellas, calabacines, berenjenas, cebolla, tomates y pimientos, que se cortan en rodajas del mismo tamaño. Luego se cocinan con hierbas aromáticas y se sirven acompañadas de patatas, arroz o carnes. Es un plato lleno de color, sabor y, además, muy nutritivo.

Ratatouille, plato de Marsella
Ratatouille

El Daube es otro plato tradicional de Marsella, que se realiza a base de carne de res, aunque también existen versiones preparadas con jabalí, cordero e incluso toro. La carne se cocina durante algunas horas en vino tinto, para luego condimentarse con ajo y hierbas aromáticas y servirse acompañada de verduras.

Estos son solo algunos de los muchos platos tradicionales de Marsella. Si recorres sus calles encontrarás cientos de restaurantes que ofrecen esto y más.

Motivos para visitar Marsella

Posiblemente no sea necesario convencer a nadie de que Marsella es un destino que merece ser visitado. Pero si aún te quedan dudas, esperamos que esta guía sea de ayuda para terminar de decidirte.

Marsella ofrece historia, cultura y gastronomía, un entorno natural increíble, vistas al mar, puertos y castillos. Por si fuera poco, está próxima a otros destinos maravillosos, como lo son Saint-Tropez, Cannes y Niza.

Así que ya lo sabes, no puedes perderte esta ciudad mediterránea que sin dudas te dejará boquiabierto.

Créditos fotográficos

- [Nombre de a foto según banco de imágenes] ([url de donde la encontramos]), por [Nombre del autor] / CC BY ([url de la licencia])

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