Islas Svalbard es un archipiélago que pertenece a Noruega, ubicado en el océano Glacial Ártico. Es el lugar habitado más extremo de la Tierra, con una capa de suelo que siempre está congelado. Con una naturaleza ártica virgen y una fauna única, es un entorno que envuelve una belleza propia, austera y misteriosa.

El nombre Svalbard significa “costas frías” lo cual le cae como anillo al dedo. Sin embargo, en realidad este archipiélago disfruta de un clima relativamente suave comparado con otras zonas del mundo a la misma latitud.

Algo curioso de las islas Svalbard es que, entre mediados de noviembre y finales de enero, el sol no sale en el archipiélago, por lo que las auroras boreales son visibles incluso de día. Mientras que entre mayo y septiembre es todo lo contrario, la luz del sol está presente las 24 horas.

Consiste en un grupo de islas que abarcan desde los 74º a 81º norte y de los 10º a los 35º este; formando la parte más septentrional de Noruega. Solamente tres de las islas están habitadas: Spitsbergen, Bjørnøya y Hopen.

Además, habitan aproximadamente tres mil osos polares, lo que convierte al archipiélago en uno de los mejores lugares del mundo para verlos durante todo el año. Debido a su latitud, la tierra y la luz están forman luces polares que hipnotizan, valles glaciares extensos y por supuesto, auroras boreales.

Si con todo esto, te provoca viajar a conocer este bello lugar, hemos preparado algunas recomendaciones en lugares para visitar. Vamos juntos a conocer las Islas Svalbard.

¿Qué hacer por Islas Svalbard?

Es un lugar al que se va a vivir experiencias, pues estarás en un lugar sumamente hermoso y ártico. No todo el tiempo tienes la oportunidad de estar en uno de los lugares más remotos del planeta. En todo el archipiélago solo hay 5 asentamientos, y en 2 de ellos únicamente viven científicos.

Sin embargo, es un destino que te ofrece muchas opciones y actividades. La gran mayoría son para realizar con guías por la naturaleza, así que toma en cuenta tu presupuesto de viaje y elige las alternativas que mejor te parezcan.

Visitar Longyearbyen

Es la ciudad más septentrional del planeta y capital del archipiélago de las islas Svalbard, en los confines del Océano Ártico. La ciudad, el asentamiento habitado de manera continua más cercano al Polo Norte, parece sacada de una postal.

Una de las cosas que más atraen de Longyearbyen es The Svalbard Global Seed Vault, conocido mundialmente como el Banco Mundial de Semillas. Se trata de un lugar que contiene más de un millón de muestras de semillas almacenadas en su interior, para conservar y almacenar la mayor cantidad de semillas en caso de una catástrofe global.

Las instalaciones están construidas en una cueva excavada a 130 metros de profundidad en una montaña junto al aeropuerto de Longyearbyen como medida de protección frente a posibles fenómenos climáticos.

24 horas bajo el sol o en la oscuridad

¿Te imaginas un día o una noche sin fin?  En las islas Svalbard es posible. Como te mencionamos al comienzo del artículo, el día polar en Svalbard dura 24 horas de mayo a septiembre. Un fenómeno que se ve en pocas partes del mundo.

Por supuesto que no todos los días serán soleados, pero si iluminados. Muy a menudo una ligera niebla desciende de las montañas y nubla el cielo, por lo que el sol no es visible en absoluto. El fenómeno se debe a la rotación inclinada de la tierra con respecto al sol ya que durante los meses de verano el polo norte queda inclinado hacía el sol.

Svalbard es el lugar de Noruega en el que el sol de medianoche ocurre durante un periodo de tiempo más largo. Puedes dar un paseo a medianoche por un glaciar, observar el cielo rojizo desde un trineo, y descubrir el clima o la naturaleza únicos de esta zona cercana al Polo Norte.

En caso de que viajes en invierno, el escenario es totalmente lo contrario. La oscuridad permanece durante meses enteros, específicamente del 11 de noviembre al 30 de enero. Esto es perfecto para apreciar las auroras boreales en todo su esplendor.

Excursión para ver a los osos polares

Si hay un destino que destaca por su accesibilidad para ver osos polares, son las islas Svalbard. Los barcos que navegan por estas las islas son la mejor opción para salir en busca de osos polares. Los osos polares viven en todas partes en Svalbard, pero no creas que los verás tan fácilmente en todas partes.

La mayoría de las veces pasan el rato cerca del agua, donde suelen pescar. En Svalbard siempre se ha dicho que hay más osos que personas, y es algo muy cierto. Se calcula que residen en las islas noruegas algo más de 2,800 habitantes, en su mayoría en Longyearbyen o repartidos en estaciones científicas como Ny-Alesund, así como en enclaves mineros soviéticos aún en funcionamiento como Barentsburg.

En cambio, se calcula que más de 3,000 osos polares viven en las islas Svalbard. La caza de estos mamíferos está completamente prohibida y sólo es posible abatirlos en defensa propia solo como último recurso. De ahí que su población sea más estable y en crecimiento que en otras zonas del Ártico como Alaska o el norte de Rusia.

Para recorrer las zonas más transitadas de osos polares, puedes alquilar una moto de nieve en la ciudad de Longyearbyen y rastrearlos por tu propia cuenta. La mejor temporada para verlos es desde mayo hasta finales de septiembre.

Viajar en motos de nieve y trineos tirados por perros

Una excelente forma para conocer, explorar y descubrir las islas Svalbard, es montando una moto de nieve por la zona. Las carreteras regulares terminan en las afueras de Longyearbyen, donde puedes volar desde Oslo 4 veces al día.

También puedes alquilar trineos tirados por perros durante la temporada de nieve. Es una actividad que, aunque no gusta a todo el mundo, brinda una experiencia completa si deseas sentirte como un verdadero habitante del polo ártico.

Aprenderás a conducir un trineo de huskies, entrarás en las entrañas de un glaciar y recorrerás la tundra invernal en moto de nieve por montañas y fiordos congelados. Disfruta de las remotas islas Svalbard durante el invierno ártico, las auroras boreales, de los paisajes nevados y del placer del aislamiento en uno de los rincones más remotos e inhabitados de nuestro planeta.

Acampar en las islas Svalbard

Si eres una persona de estar al aire libre, acampar en Svalbard es perfecto para ti. Podrás escuchar el silencio del Ártico y despertar con el magnífico paisaje ártico.

Hay una zona de acampada cerca del aeropuerto, o también puedes acampar en la naturaleza, pero hay que tener cuidado con las reglas y regulaciones relacionadas con la seguridad personal, los osos polares, las condiciones climáticas que cambian rápidamente y los sitios del patrimonio cultural.

Uno de los mejores campings en islas Svalbard, es el camping de Longyearbyen. Experimenta dormir bajo el sol de medianoche, escuchar a los pájaros, mientras pasan renos y zorros. Con vistas panorámicas sobre el fiordo, es una verdadera aventura.

Durante los meses de verano, puedes utilizar Longyearbyen Camping como un campo base y disfrutar de la experiencia única e intensa de la naturaleza, inigualable por cualquier otro alojamiento.

Explorar las minas de carbón

Durante más de 100 años, se ha extraído carbón en Svalbard, hay varias minas cerca de Longyearbyen donde puedes bajar y dar un paseo. La mayor parte de la extracción de carbón restante se mantuvo en el territorio de Barentsburg, que se llama la “ciudad del carbón”.

Barentsburg es un poblado minero localizado en la isla de Spitsbergen, a unos 50 kilómetros de Longyearbyen, la capital de Svalbard. Alrededor de 450 personas que residen en Barentsburg, 150 son mineros. A pesar de que las minas no son rentables y sobreviven gracias a los subsidios del gobierno ruso, para el Kremlim, mantener este tipo de enclaves es parte de su cultura.

De las minas se extraen alrededor de 140,000 toneladas anuales de carbón, un 15% de estas se queman en la central eléctrica local, lo cual garantiza el suministro eléctrico y de calefacción del asentamiento.

La industria minera del carbón se desarrolló en Svalbard en la década de 1870. Siendo la actividad económica más importante durante el siglo XX, la minería finalmente se convirtió en la fundación de muchos asentamientos mineros de carbón noruegos y soviéticos que aún quedan hasta la fecha.

Los paisajes de Svalbard están salpicados de restos de pilas de rocas residuales, infraestructuras de transporte y edificios industriales. Sin embargo, a través del fiordo de la ciudad central de Longyearbyen, se encuentra la comunidad minera abandonada de Hiorthamn, que ahora ha sido restaurada para uso recreativo.

El mejor momento para explorar estos sitios abandonados es cuando hay luz del día, de marzo a septiembre. También puedes elegir la oscura temporada de invierno para explorar estas zonas de gran valor histórico y cultural.

Las cuevas de hielo de Permafrost

Svalbard tiene muchos glaciares antiguos, y a veces se forman asombrosas cuevas largas y profundas en ellos. Una de ellas es las cuevas de hielo de Permafrost, que se trata de una capa de hielo en el suelo que nunca se derrite. Estas formaciones se ven en muchas áreas y son un lugar increíble que te dará una imagen sobre las bellezas naturales que ofrecen las islas Svalbard.

Senderismo y kayak

Muchos viajes de senderismo incluyen recorridos por caminos y kayak de montaña, para luego escalar las montañas nuevamente. Normalmente este recorrido suele durar unas 10 horas. Por tanto, debes tener un buen estado físico y ganas de aventurarte por la naturalidad de las islas Svalbard.

Avistamiento de fauna

Svalbard es un lugar privilegiado para la observación de animales. Las condiciones climáticas locales han permitido que algunas especies se desarrollen extremadamente bien en la zona. Entre ellas, podríamos destacar el zorro ártico, el reno, varias familias de aves, focas y, sobre todo, el impresionante oso polar.

Más allá de la contemplación del paisaje y fauna, la mayoría de especialistas en este destino ofrecen la posibilidad de realizar actividades interesantes, como las grandes travesías en esquí, en moto de nieve o en trineo tirado por perros.

¿Cómo llegar a islas Svalbard?

Las Islas Svalbard son uno de los territorios más aislados del mundo, situados a medio camino entre el Polo Norte y Noruega continental. Pero ¿Cómo llegar? Hay muchas opciones, así que te detallamos las alternativas que tienes disponibles.

Aeropuerto de Svalbard Longyear

El aeropuerto de Svalbard – Longyear, se encuentra a escasos kilómetros de la capital, Longyearbyen, es el único aeropuerto del archipiélago que opera vuelos comerciales. A finales de 2017, tras la decisión del Comité de Aviación Civil de Noruega, el aeropuerto perdió la categoría internacional, por lo que solo opera vuelos regulares a Oslo y Tromso.

El aeropuerto de Svalbard es el más septentrional del mundo lo cual implica que la base sobre la que está construida la pista sea de hielo. El mantenimiento del asfalto es constante para que no afecte a la operatividad de las aeronaves.

Barcos a Svalbard

En estos momentos ninguna compañía ofrece servicio de ferry regular a Svalbard, pero sí existen muchas compañías de cruceros que ofrecen viajes con paradas en diferentes localizaciones del archipiélago Svalbard.

¿Cuándo ir a islas Svalbard?

Una gran duda al momento de viajar a cualquier destino. En el caso de Svalbard hay dos opciones principales que marcan la época de viajar.

  • En verano existe el sol de medianoche, los días de luz constante durante más de dos meses. Es decir, desde mayo a septiembre.
  • En invierno está la noche ártica, días de oscuridad constante durante más de dos meses y posibilidad de ver las auroras boreales. Esto sucede entre mediados de noviembre y finales de enero.

Svalbard es un paraíso para quienes buscan viajes de aventura y descubrir sitios lejanos y curiosos del planeta. En este destino vas a conseguir paseos en bote para ver glaciares, trineos jalados por perros, kayaks, motos de nieve y tours de senderismo para escalar montañas.

Es una verdadera expedición que te ofrece un mundo helado pero totalmente fantástico, uno de los lugares más remotos y lejanos del planeta, que vale la pena conocer y deslumbrarte por su naturaleza maravillosa.

Créditos fotográficos

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