Las Islas Feroe son un archipiélago de 18 islas rocosas que se esparcen en el inmenso Atlántico Norte, entre Islandia, Noruega y a unos 250 km por encima de Escocia, dichas Islas forman un país vinculado políticamente a Dinamarca pero con autonomía política y económica propia. Su origen es volcánico surgiendo de la cresta submarina que va de Islandia a las escocesas islas Shetland.

¿Qué ver en Islas Feroe?

Es un lugar fascinante, un paraíso para los amantes de la naturaleza pura e intacta con acantilados cortados a pico, prados verdes que tapizan montañas y el mar omnipresente. Un dato curioso en esta región es que no hay árboles, pues los fuertes vientos impiden su desarrollo, además llueve una media de 210 días al año.

Visitar Tórshavn

Su nombre significa Puerto de Thor y es la capital histórica, política, económica y cultural del país, conforma un pequeño y bonito casco histórico en una sucesión de callejuelas con viejas construcciones tradicionales de madera y techos de pasto verde.

La capital del archipiélago es una de las más pequeñas de Europa, de ahí que sea perfecta para visitarla a pie, pasar un par de días o convertirla en la base para recorrer el archipiélago pues en el resto de islas la red hotelera es muy escasa. Entre sus sitios emblemáticos destacan el pequeño puerto, la Catedral Bryggjubakki y la fortaleza Skansin construida en el siglo XVI para defender la ciudad de piratas y visitas indeseables.

Viajar a la Edad Media en Kirkjubøur

Fue sede episcopal durante la Edad Media y hoy es el sitio histórico más importante de las Feroe, se encuentra situado a 11 kilómetros de la capital, cuenta con antiguas casas de madera de hace siglos, en este lugar puedes ver la Granja Roykstovan que lleva habitada de manera ininterrumpida desde el siglo XII y la catedral gótica San Magnus que nunca se culminó.

El Valle de Saksun

El valle de Saksun es un remanso de paz entre colinas verdes y un arenal con torrenteras que bajan furiosas desde las cimas, un lugar de naturaleza salvaje y asombrosa. Ofrece dos lagos de vistas increíbles, uno de ellos culmina en una preciosa playa de arena negra enclaustrada entre montañas verdes.

Cascadas de Vágar

La isla de Vágar permite contemplar las dos cascadas más fotografiadas del archipiélago, la de Gasádalur se sitúa al final de la carretera que conecta la aldea de Sørvágur y la de Bøur, un excelente mirador sobre tres islotes que emergen entre la costa y la isla de Mykines. Y la cascada de Bøsdalafossur, cuya caída al mar únicamente puede verse tras la caminata que bordea el lago Sørvágsvatn, el más grande de las islas muy cerca del aeropuerto.

Islas Feroe guardan una esencia poderosa, con paisajes de naturaleza virgen y belleza abismal con un encanto que te dejará con ganas de conocer más a detalle y descubrir nuevos rincones.

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