La naturaleza nunca dejará de sorprendernos y ofrecernos escenarios que parecen irreales como si se tratara de un cuento, el Glaciar Mendenhall de Alaska también conocido como las cuevas de hielo de Mendenhall, es uno de esos lugares que te dejan con la boca abierta ante su majestuosa belleza.

Ocupa unos 19 kilómetros del valle de Mendenhall, en Juneau, al sureste de Estados Unidos en el estado de Alaska, fue nombrado así en honor de Thomas Corwin Mendenhall, uno de los más importantes profesores científicos de la región.

Ver el glaciar desde adentro

Las cuevas se empiezan a formar a los pies del glaciar cuando en verano empieza el proceso de deshielo, de esta manera empiezan a brotar riachuelos en el interior del glaciar, los cuales debido al movimiento del agua y del aire se van creando espacios más finos y traslúcidos en el glaciar que permiten el espectáculo de las cuevas de hielo.

El glaciar en sí mismo es un verdadero espectáculo de la naturaleza, pero en este caso lo más impresionante se encuentra bajo tierra, en el interior podemos encontrar unos caminos revestidos por el hielo glacial en los que se pueden dejar entrever una serie de colores brillantes.

Además podemos encontrar dos cascadas que se deslizan por la montaña adyacente y por su paso en el glaciar forman enormes cuevas de hielo, que generan unos senderos que te permitirán explorar y descubrir la imponente belleza de su interior.

Una de las vistas más impresionantes del glaciar es su cueva de hielo extremadamente azul, debido a la combinación de las paredes de hielo con la luz solar que proporcionan un paisaje alucinante.

¿Cómo visitarlo?

Para llegar a Juneau, que es la capital de Alaska, solo se puede acceder por barco o avión, no por carretera.

En cuanto a Mendenhall la opción más factible es contratar un tour ya que es un camino arriesgado y peligroso, por ello es mejor contar con profesionales capacitados y que conocen el área. Sin embargo acceder al glaciar, es sencillo y lo puedes hacer por tu cuenta, solo necesitas alquilar unos crampones para andar cómodamente por el hielo, pero para las cuevas debes tener equipo especial.

Para llegar a estas cuevas de hielo dentro del glaciar, hay que emprender una travesía que requiere un tramo en kayak, caminata, escalada en hielo, y claro, el animarse a adentrarse en cavernas que en algún momento podrían desplomarse.

Belleza y colorido natural

El glaciar Mendenhall es un gigante de hielo de 12 kilómetros de extensión en Alaska, miles de visitantes se acercan a mirarlo desde lejos, pocos llegan a sorprenderse desde su ángulo más curioso, que es su interior.

El espectáculo visual es tan particular, creando un mundo surrealista de colores turquesa en constante cambio, debido al aumento de la temperatura que ha provocado el retroceso del glaciar, mientras el deshielo va tallando cuevas internas y permite la entrada de la luz solar.

 

Créditos fotográficos

- [Nombre de a foto según banco de imágenes] ([url de donde la encontramos]), por [Nombre del autor] / CC BY ([url de la licencia])

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