Fez es una de las cuatro capitales imperiales de Marruecos, junto a Marrakech, Meknes y Rabat. Son merecedoras de este título, ya que en algún momento fueron el epicentro del poder del país donde gobernaba el rey. En este caso en particular nos enfocamos en qué ver en Fez, una de las ciudades medievales más bonitas del mundo.

Ubicada a 200 kilómetros al este de Rabat, Fez es un lugar ideal para perderse y descubrir el Marruecos auténtico. La ciudad se encuentra dividida en dos partes: la antigua llamada Medina Fez el-Bali, y la nueva Fez el-Jdid que está llena de casas y edificios modernos. Su Medina es Patrimonio de la Humanidad y se nota en cada rincón con personalidad propia que ofrece a sus visitantes.

Hay mucho que visitar en Fez y para conocerla bien necesitarás mínimo 3 días, para poder recorrer todos sus costados que albergan la esencia y cultura marroquí. Es un despertar de sensaciones, mientras paseas por un laberinto de callejuelas y bazares cubiertos, llenos de negocios de condimentos aromáticos, talleres artesanales, mezquitas y un desfile interminable de personas.

Es la mejor ciudad para conocer el verdadero y auténtico Marruecos, así como el caos en el que se mueven los mercados tradicionales, prepárate para una aventura increíble.

Qué ver en Fez en 3 días

Día 1: Recorrido por la Medina

Comenzamos nuestro viaje con un recorrido por los sitios más representativos, los monumentos más hermosos y simbólicos de la ciudad de Fez. Desde ya, te aseguro que vas a necesitar tiempo y ganas de caminar para admirar las maravillas y cada uno de los rincones que alberga Fez.

Bab Boujeloud, la Puerta Azul

Se trata de la puerta principal de entrada a la Medina Fez el-Bali. Es una hermosa e imponente Puerta Azul, construida a principios del siglo XX. Cuenta con tres arcos decorados con unos mosaicos de azulejos de color azul, de eso viene su nombre y tejas verdes, se dice que el azul simboliza el color de la ciudad y el verde el mundo musulmán.

Es el epicentro social, de tiendas y de cafés, de terrazas y de mercadillo, de olores y de cultura, por lo que se trata de una zona bastante segura incluso durante la noche. Construida en 1913, la Puerta Bab Bou Jeloud te da el acceso principal a la Medina Fez el-Bali, la zona más antigua de la ciudad y también la más visitada por su amplia oferta de actividades.

Medersa Bou Inania

Inaugurada en el año 1350, es una de las escuelas coránicas de estudios superiores que a su vez ejercían como residencias. Desde la puerta principal de la Medina hacia la calle principal Talaa Kbira en poco tiempo llegarás a la preciosa Medersa Bou Inania.

A diferencia de la Medersa Al Attarine, esta madrasa todavía está parcialmente en uso y funciona como una mezquita que no está abierta a los turistas. Una vez en el interior del patio de la Medersa de Bou Inania, llaman la atención las paredes talladas a mano con gran precisión sobre estuco y madera.

La parte baja de las paredes se ve cubierta por pequeños azulejos que componen infinidad de motivos geométricos. Igualmente la hermosa fuente en el patio todavía está en funcionamiento y sirve para que los fieles a menudo se lavan en él.

Desde el exterior, una de las características que más destacan es su torre que, al igual que el resto del tejado, se encuentra cubierta por brillantes azulejos verdes que reflejan la luz del sol durante las horas de sol.

Madraza Al Attarine

Fue construida entre 1323 y 1325 bajo el mandato del sultán Abu Said. La Medersa Attarine fue una de las principales escuelas coránicas de la ciudad y los estudiantes se podían alojar en ella, debido a que una gran parte de las clases tenían lugar en la Mezquita Al Karaouine. Destaca por la armonía y belleza de su arquitectura, en donde todo el edificio gira en torno a un patio central con fuente, el cual está decorado con mosaicos, estucos, madera tallada y pasajes del Corán.

Fez el Jedid o la nueva medina

La verdad es que esta zona en sí, es la ampliación de la primera medina realizada en el siglo XII por los benimerines, la dinastía bereber más importante del norte de África que instaló en Fez su capital a mediados del siglo XIII.

Lo más destacado de Fez el Jedid es el Barrio Real donde se ubica el palacio Dar el Makhzen que en su interior alberga el Museo de la Artesanía y la Antigüedad, la Mellah, sus zocos, mezquitas, jardines y tiendas de artesanía.

Museo Nejjarine

Ubicado en una fonda construida en el siglo XVIII, este museo vale la pena visitarlo ante todo por el edificio mismo que lo alberga, el cual es Patrimonio de la Humanidad. El Museo Nejjarine de Arte y Artesanía expone objetos de madera que fueron tallados a mano por los maestros artesanos de Fez.

A lo largo de las tres plantas del Museo Nejjarine de Arte y Artesanía de la Madera se extienden objetos tradicionales de madera que incluyen herramientas, muebles, instrumentos musicales, e incluso las puertas de la Medersa Bou Inania.

El Museo ubicado en una fonda para proporcionar comida y cobijo a los comerciantes de productos lujosos que viajaban hasta Fez, es un edificio clasificado como monumento histórico en el año 1916, y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El Palacio Real de Fez

Fue construido en el siglo XIV, es uno de los más grandes y antiguos de Marruecos. Debido a su gran tamaño, el recinto se edificó fuera de la antigua medina por lo que, tras su construcción, surgió una nueva medina, Fez el-Jdid, para abastecer las necesidades de palacio.

Las fuentes de Fez

A pesar de que sus calles son estrechas, en las que no podrán pasar ni dos personas en sentidos opuestos al mismo tiempo, es curioso saber que Fez ha sido una de las primeras ciudades del mundo que introdujo el suministro de agua.

A mediados del siglo XI se realizaron obras para llevar agua a la medina, aunque no fue directamente a las casas, por supuesto, sino que se instalaron más de sesenta fuentes públicas y hammanes. Era un agua limpia, gratuita y gracias a las fuentes, los vecinos podían llenar sus cántaros casi en la puerta.

Hasta el día de hoy, en las calles de Fez encontrarás muchas fuentes antiguas de diferentes colores, cada una de ellas es un encanto. La más conocida es la Fuente de Nejjarine situada al lado del Museo Nejjarine.

Muchas de las casas siguen sin tener suministro de agua y sus habitantes siguen acudiendo a ellas para abastecerse. Aunque, en los barrios nuevos de la ciudad, las fuentes siguen siendo fundamentales para recordar el pasado que se mantiene vigente y funcionan al paisaje de la ciudad.

Los zocos

En ninguna Medina en Marruecos puede faltar los mercados tradicionales árabes, conocidos como los zocos. Es difícil encontrar una sola calle sin un puesto, una tienda, una galería o alguien dispuesto a mostrarnos sus productos.

Es uno de los mayores encantos de Fez, si buscas un espectáculo de colores donde se venden todo tipo de productos. Los zocos están divididos en diferentes secciones y como en cualquier zoco de Marruecos, tendrás que regatear para conseguir un precio razonable.

Son miles de calles laberínticas repletas de puestos construidas para desorientar a cualquiera. Entre los zocos más resaltas de Fez, se encuentran:

  • Zoco de la Alheña o zoco de la henna: cosméticos y productos farmacéuticos tradicionales.
  • El Zoco de Attarine: colores y olores en el mercado de las especias.
  • Zoco Nejjarine: artesanía con madera, expertos carpinteros.
  • Zoco Sekkatine: el nombre del este zoco proviene de su especialización en la producción y venta de equipamientos para caballos y mulas.
  • Bellagine Zoco: aunque en la actualidad se encuentra muy cambiado, el Zoco Bellagine estaba ocupado por los artesanos que fabricaban cerraduras de madera y los zapatos de madera que llevaban los fesíes durante la época de lluvias.
  • Zoco Chemainne: antiguamente se trataba de un centro de producción y venta de velas y hoy en día está centrado en la venta de frutas secas.
  • Mercado central de alimentos: un mercado con productos alimenticios frescos a la vieja usanza.

Los zocos de Fez forman parte del misterioso encanto de la ciudad, extendiéndose a lo largo de las enrevesadas callejuelas agrupados en diferentes gremios, aunque pueden convertirse en un auténtico laberinto.

Mausoleo de Mulay Idrís II

Un símbolo del islam ubicado en la plaza de Marche Verte, junto a la plaza Seffarine. Es un santuario en el cual se conservan los restos de Mulay Idris II, uno de los reyes de la dinastía idrisí, cuyo reinado pervivió desde el año 807 al 828. Es uno de los lugares sagrados que ver en Fez.

 Este santuario, construido en el siglo IX, está situado en el distrito sagrado de la ciudad. Si miras la Medina desde cualquier techo de la ciudad, siempre podrás ver la cúpula de color verde del mausoleo.

Mezquita Al Karaouine

Es conocida por albergar la universidad más antigua del mundo, que compone uno de los más importantes centros de aprendizaje islámico. Situada en la Medina Fez-el-Bali está rodeada por edificios, por lo que es difícil apreciar sus dimensiones.

Construida en el año 859 bajo el mandato de Fátima al Fihriya y en continuo proceso de expansión desde su edificación, la Mezquita al Karaouine, también conocida como al Qarawiyyin, es uno de los mayores complejos arquitectónicos de Fez.

A la universidad pertenece también una gran biblioteca con 30,000 obras que en su época de gloria guardaba más de 10 veces que esta cantidad. Aunque no se puede visitar en el interior, a menos que pertenezcas a la religión musulmana, como es el caso con todas las mezquitas en Marruecos, podrás apreciar su patio interior desde la puerta.

Plaza Seffarine

La Plaza Seffarine es una pequeña plaza situada en el corazón de la Medina Fez el-Bali, entre el zoco de los tintoreros y el de los curtidores. En esta plaza podrás ver los caldereros que están practicando uno de los oficios más antiguos de la ciudad.

Aunque la plaza es conocida sobre todo por el oficio que se lleva a cabo en ella, también se pueden descubrir algunos prestigiosos monumentos como la Biblioteca Karaouine y la Madraza Seffarine.

Las calderas y recipientes de metal son elaboradas y reparadas en este punto de la ciudad fasí, donde los artesanos caldereros se congregan y se dedican a mostrar tanto a los visitantes, como los paisanos el arte de forjar el cobre en las puertas de las tiendas.

Plaza R’cif

Es una plaza amplia y muy animada donde también se encuentra una bonita puerta. Este es un buen lugar para descansar tras una larga caminata dentro de la Medina. Así que siéntate, suelta las piernas y disfruta de la vista y de la vida cotidiana en Fez.

El barrio judío

Muy cerca está la Mellah, caminando desde los jardines de Agdal no se tarda más de 15 minutos. El barrio de los judíos de Fez se asienta entre la medina y la Ciudad Nueva.

La gran mayoría de las ciudades de Marruecos poseen su Mellah y la de Fez data de 1438, lo que la constituye en la más antigua de todo el país.

Los judíos eligieron esa ubicación, pegada al Palacio Real, para gozar de la protección del califa. Sus estrechas callejuelas también ofrecen un sinfín de tiendas y cafeterías.

Día 2: Cultura y artesanía en Fez 

Luego de tu larga caminata por descubrir todo en la ciudad de Fez, podrás a preciar el arte más antiguo y legendaria de Fez, la artesanía. Es una manera de adentrarte en la cultura y ser parte de la milenaria tradición de la ciudad, además si incluyes un tour gastronómico tendrás la oportunidad de conocer Fez con todos tus sentidos.

Artesanos en la Medina

Sin duda, el gremio artesanal más conocido y visitado de Fez es el de los curtidores. Son los más representativos de Fez pero la realidad es que la Medina se divide en barrios ocupados por los diferentes gremios de artesanales.

Entre los lugares que realmente caracterizan Fez, uno de los más destacables son las curtidurías tradicionales. Entre las 4 curtidurías tradicionales de la ciudad la curtiduría Chouwara es la más grande.

Los colores, los olores y la técnica de este oficio resulta realmente sorprendente. Saltando de pozo en pozo y con mucho cuidado puedes observar el día de trabajo de los artesanos curtidores, un oficio digno de admirar.

En estos patios podrás contemplar fosas llenas de diferentes tintes de color que se utilizan en la   elaboración del cuero. Alrededor de las curtidurías hay muchas tiendas que disponen de terrazas desde donde podrás ver cómo trabajan los curtidores.

Desde alfombras y todo tipo de textiles, artículos de piel, pasando por la artesanía del bronce y los metales, sin olvidar a los alfareros y sus preciosos objetos de cerámica, los carpinteros trabajando la madera, productos farmacéuticos, alimentos y especias, cestería y, por supuesto, productos de lujo en forma de joyas y perfumes.

Curtiduría Chouwara

Hay dos formas de llegar a la curtiduría Chouwara, una más directa y otra que implica mayor tiempo de recorrido. Para el primer caso tomaremos un taxi que nos deje justo enfrente, el precio es alrededor de unos 25 dírhams, dependiendo de donde te encuentres por supuesto.

Otra opción de llegada, aunque más larga pero también más gratificante, es acceder a la medina desde su extremo Oeste, atravesando la famosa Puerta Azul, recorriendo la calle Tala’a Kbira como guía y terminando en el extremo Este, con la curtiduría.

La primera parte del proceso de curtido, es obtener las pieles. Éstas pertenecen a animales que, una vez sacrificados, despellejados y puestos en remojo, se limpian superficialmente, se le aplican grandes cantidades de sal gorda y se dejan secando. Posteriormente se llevan a la curtiduría.

Luego se sumergen en cubas llenas de líquido blanquecino compuesto por cal, excrementos de paloma, cenizas y orines de vaca. Posteriormente se repasan las pieles, retirando minuciosamente todo resto de carne o pelo.

Una vez limpiadas por completo se les proporcionará color y propiedades adicionales. Para ello se sumergirá en otras cubas en las que se utilizan materiales como tintes naturales y pasta de higo y aceites para darle suavidad y curtirlas. Por último se realiza el secado, que se produce en los tejados de alrededor de la curtiduría.

Vistas desde una azotea

Si quieres contemplar la ciudad desde las alturas, la mejor opción es subir a la azotea de un restaurante o de un Riad. Un riad es una estancia que se caracteriza por un patio interior alrededor del cual se distribuyen las habitaciones y zonas comunes de la estancia.

Desde arriba podrás apreciar las dimensiones de Fez y sus laberintos de calles. Es especialmente recomendable contemplar la puesta de sol de alguna azotea, los colores suelen ser mágicos.

Museo Dar Batha

Es uno de los lugares que tienes que conocer en la ciudad de Fez. De este museo hay que destacar dos cosas el edificio en sí mismo que es un antiguo palacio hispano-árabe de finales del siglo XIX con unos hermosos y exuberantes jardines, y que en su interior se alberga una extensa colección de arte y objetos de artesanía tradicional marroquí.

Gastronomía tradicional en Fez

En los restaurantes tienes, en su mayoría, precios económicos. También hay puestos callejeros donde comprar algún producto típico por unos pocos dirhams.

¿No sabes que comer en Fez? Tienes una amplia variedad en platos deliciosos y representativos de la cultura marroquí, entre ellos:

Tajines marroquíes, estos guisos tradicionales llevan su propia mezcla de especias, cuyo aroma se percibe nada más levantar la tapa de la cazuela, se suele servir acompañado de pan o cuscús.

Pan Khubz, su forma plana no es casual, ya que permite que tenga más corteza para mojar en los guisos, caldos y salsas.

Sopa marroquí, la sopa Harira se suele elegir para romper el ayuno una vez llega la puesta de sol durante el mes sagrado del Ramadán. Suele llevar lentejas y tomates, con guisantes y, a veces, se le añade algo de carne.

Cuscús, se puede afirmar que el cuscús es uno de los platos nacionales de Marruecos. La guarnición es diferente en cada sitio, pero la tradición bereber es tomarlo con suero de leche como postre.

La Maakouda y la comida de los puestos ambulantes, es una visita imperdible degustar platillos en los puestos ambulantes en Marruecos, así conoces la cultura local. La Maakouda es una bola de patata frita o buñuelo que se toma como aperitivo o en un sándwich.

B’stilla/Pastilla, es un híbrido de pastel y tarta que nace en Fez, como una especie de combinación aleatoria de dulce y salado. Lleva capas de pasta de hojaldre con carne de paloma (o pollo), condimentada con un relleno de almendras y especias. Por encima lleva azúcar glass y un poco de canela.

Por otra parte, en los zocos y la calle se vende el zumo de naranja más natural, así como té de menta. Existe una gran tradición de hospitalidad en torno a esta bebida, es bastante probable que cuando estés de compras te ofrezcan un té mientras decides qué te vas a llevar.

La Ville Nouvelle o la Fez Ciudad Nueva

Fue fundada por los franceses en los años 20 por lo que esta parte de Fez tiene un estilo europeo muy distinto de la antigua medina. La vía principal es la avenida Hassan II y su punto más importante es el cruce con el boulevard Mohammed V pues aquí se ubican las oficinas del Banco de Marruecos y la plaza de Florencia.

Las amplias avenidas y calles están repletas de tiendas, lujosos hoteles y cafeterías donde degustar un delicioso té a la menta.

Día 3: Excursiones de un día desde Fez

Al ser el último día de tu viaje, una buena forma para cerrar con broche de oro, es realizar excursiones para apreciar la belleza y lugares que nos ofrece Marruecos. Una bonita forma de culminar nuestro viaje por Fez, conociendo sus sitios aledaños.

Excursión a Volubilis, Mulay Idrís y Meknes

En este tour desde Fez conocerás tres de los lugares más sorprendentes de Marruecos, Volúbilis, Mulay Idrís, y Meknes.

Tras recogerte en tu hotel o riad, irás rumbo al oeste hasta llegar a la antigua ciudad romana donde se encuentran los restos arqueológicos más importantes de Marruecos. En Volúbilis, tendrás tiempo libre entre 1 y 2 horas para explorar la zona.

Después de disfrutar de los impresionantes restos romanos nos acercaremos a Mulay Idris, uno de los centros de peregrinación más importantes de Marruecos.

La tercera parada será Meknes, la más humilde de las Cuatro Ciudades Imperiales de Marruecos. Además de recorrer las murallas, perderse en la medina y regatear en los zocos, puedes visitar el Mausoleo de Mulay Ismail, las puertas de Bab El Mansur, Bab Berdain y Bab El-Jemis, el Estanque de Adgal, la Medersa Bou Inania, los fabulosos Jardines de los Sultanes, las gigantescas caballerizas y el Museo de Arte Marroquí en Dar Jamai.

Excursión a la ciudad azul de Chefchaouen

El pueblo de Chefchaouen está aproximadamente a 3 horas de Fez. El pueblo es conocido sobre todo por el color tan peculiar de sus calles, ya que las casas encaladas de color azul y blanco suele ser para los pueblos costeros.

Los diferentes tonos de azules y añiles de sus fachadas y de sus puertas, de sus pequeñas callejuelas harán que te parezca un lugar mágico de recorrer.

Excursión de dos días al desierto de Merzouga

El viaje tarda unas 8 horas desde Fez, podrás conocer las Dunas de Erg Chebbi, en Merzouga, un paisaje realmente espectacular que no deberías dejar pasar la oportunidad de visitar.

También es el lugar ideal para realizar actividades, rutas y excursiones por la zona, ya sea en 4×4, dromedarios, quads, buggies o motos. Esta zona tiene unos bellos paisajes y muchas rutas y pistas accesibles para vehículos todoterreno.

Es el desierto que cuenta con las dunas más grandes de todo Marruecos, con 150 metros de altura. Estas dunas cautivan a los visitantes por su inmensidad y por el color naranja y amarillo en su arena que resalta con el sol y cielo azul.

¿Cómo llegar a Fez?

La principal vía de entrada de turistas a la ciudad es el aeropuerto internacional Fez Saiss. Sin embargo, también hay mucha gente que llega a través del transporte público. El autobús y el tren son opciones recomendables si te encuentras en Marrakech, Tanger o Rabat.

Para todos aquellos que aterricen en el aeropuerto de Fez, tienen varias opciones para llegar al centro de la ciudad.

  • En autobús. Es la manera más económica. La mejor línea es la 16 que finaliza en la estación de trenes y tiene frecuencias cada hora.
  • En taxi. Tienen un precio preestablecido desde el aeropuerto hasta la puerta de la medina de unos 150 dirhams.
  • Traslado privado. Te recogen en la terminal de salidas y te dejan en la puerta de tu hotel por un precio económico para grupos de dos o tres personas.

Consejos básicos para visitar Fez

  • Cuando de compras se trata, la mejor alternativa son los zocos, es una de las ciudades con mejores precios de todo Marruecos si sabes regatear bien.
  • Para poder conocer todos los rincones de la ciudad y cautivarte, lo mejor es estar mínimo 2 o 3 días como te planteamos en el itinerario de viaje.
  • Lleva un calzado muy cómodo, porque tendrás mucho por recorrer y ver en la medina.
  • En el mes de octubre y noviembre por el día hace calor y por la noche refresca bastante el clima.
  • Si requieres ayuda para no perderte en sus calles de laberintos, lo mejor es que contrates un guía oficial. No te dejes llevar por personas sin acreditación que muchas veces ofrecen tours falsos.
  • Contando con GPS no tendrás mayor inconveniente, además por fortuna los locales son amigables y te podrán ayudar en caso de que necesites indicaciones.

Con esta guía de viaje sobre qué ver y hacer en Fez durante 3 días, tienes las herramientas necesarias para aventurarte a una de las medina más auténticas y tradicionales de Marruecos. La esencia de la medina de Fez, trasciende formas y sentidos.

Es una excelente manera de conocer y aprender acerca de la cultura marroquí, su vieja ciudad con callejuelas que parecen un laberinto, escaleras y plazas, son aspectos que enmarcan esa magia de Fez, que atrae a millones de personas del mundo cada año.

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