Marruecos tiene sitios increíbles. Hoy les presentamos Meknes, también llamada Mequinez, una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos. Meknes es la capital administrativa de la región de Meknès-Tafilalet y se ubica en el centro norte del país, lo que la convierte en un lugar estratégico para hacer base y conocer esta zona de Marruecos. ¿Quieres saber más sobre la ciudad de las murallas defensivas y las mezquitas? En este artículo te contamos todo sobre Meknes y sus principales atractivos.

Meknes se encuentra a 138 km al este de la capital de Marruecos, Rabat, y a 60 km al oeste de Fez. De hecho, los viajeros suelen incluirla en su ruta desde Tánger hacia Fez, puesto que está perfectamente comunicada por tren y autopista. Además, es una de las ciudades más accesibles de Marruecos y destacada por la amabilidad de su gente. Las ruinas romanadas de Volubilis (Oualili) se encuentran cerca de Meknes, por lo que puedes aprovechar para conocerlas.

¿Qué tiene Meknes que la hace especial? Más de 40 km de murallas defensivas, muchas mezquitas, una gran cantidad de monumentos históricos y sitios naturales increíbles para conocer. La Versalles marroquí es una ciudad emocionante y siempre estarás ocupado viendo algo nuevo. Un dato curioso sobre Meknes es que es la región que mayor cantidad de vinos produce en todo Marruecos. Algo llamativo, puesto que para este país beber alcohol es algo que está mal visto.

Mequinez, Marruecos

Breve recorrido por la historia de Meknes

Meknes es la más moderna de las ciudades imperiales de Marruecos, pero para llegar a esto debió recorrer un largo camino. Fue fundada por una tribu bereber que la bautizó con el nombre de Meknassi. Esto sucedió en el siglo X, momento a partir del cual la comenzó, de a poco, a ampliar la medina de Meknassi.

La llegada del sultán Mulay Ismail en el siglo XVII, segundo dirigente de la dinastía alaoui, marcó un antes y un después en la historia de la ciudad. El sultán nombró Meknes como capital de Marruecos y creó sus murallas y puertas, los jardines, muchas mezquitas, alcazabas y su primer palacio, Dar Kebira. Durante su mandato, que duró 55 años, Meknes pasó a ser una ciudad monumental, a la altura de Rabat y Marrakech.

El gigantesco palacio que mandó a construir Ismail fue levantado por un ejército de más 25 mil esclavos, provenientes de asaltos piratas a barcos europeos. Además de levantar la ciudad, el “rey guerrero”, como se lo conocía, logró reunificar a la mayor parte de las tribus, expulsó a los extranjeros asentados en la costa y creó la Guardia Negra, un ejército temible conformado por esclavos sudaneses. Por todo esto, Ismail es recordado como uno de los sultanes más sanguinarios de la historia de Marruecos.

Mausoleo de Mulay Ismail
Mausoleo de Mulay Ismail

Dato curioso: Moulay Ismail no solo es recordado por haber arrebatado la vida de más de 30 mil personas, sino también por su fertilidad. Según la historia, el sultán tuvo más de 800 hijos. Por supuesto que para tener semejante descendencia necesitó de varias esposas (más de 4) y muchas concubinas (más de 4000). Tal es así que el sultán figura en el libro de Récord Guinnes como la persona con mayor cantidad de hijos procreados. Los restos de Mulay Ismail y sus más de 800 hijos se encuentran enterrados en el mausoleo, junto con alguna de sus esposas. El reinado más largo de Marruecos, más de 30 mil vidas arrebatadas y una multitud de hijos, sin dudas que podría llamarse como el sultán de los récords.

Con la muerte del sultán, en 1727, la ciudad entró en un período de decadencia que le hizo perder su título de capital marroquí. Esto duró hasta la llegada de los franceses, en el siglo XX, momento en que la ciudad comenzó a recuperarse económicamente.

Actualmente, Meknes recibe la mención de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, gracias a su arquitectura y monumentos históricos, tan representativos de la cultura marroquí.

¿Qué ver en Meknes?

A pesar de ser poco turística, Meknes tiene muchos lugares interesantes para visitar. Recorrer sus murallas, conocer la medina, comprar y regatear en sus zocos, visitar el Mausoleo de Mulay Ismail y cruzar por las puertas de Bab El Mansour son solo algunas de las muchas cosas para hacer en Meknes.

Luego de visitar la ciudad, puedes subir a tu coche, manejar 27 km y llegar a las ruinas de la ciudad romana de Volubilis, algo que no puedes perderte.

Mercado de Meknes
Mercado de Meknes

La medina de Meknes

De calles estrechas y colores pasteles y ocres, la medina de Meknes es más pequeña y tranquila que la de otras ciudades marroquíes. Pasear por ella es descubrir lugares que parecen congelados en el tiempo. Además, la poca presencia de turistas hace que la experiencia sea distinta y se aproveche mucho más.

En la medina podrás comprar ropa tradicional marroquí, alfombras y bilgha, el popular calzado marroquí. En la parte posterior de Hedim, junto a Dar Jamai, encontrarás una mayor cantidad de tiendas orientadas al turismo. Un sitio popular dentro de la medina es la zona de los hilos, llena de tiendas repletas de bovinas de hilo de todos los colores y tonos.

Medina de Maquinez

Madrasa Bou Inania

En medio de la medina se encuentra esta madrasa o escuela coránica, que data del año 1358 d.C. Este es el lugar en donde los estudiantes asisten para aprender el Corán. Si bien desde afuera solo se ve una pequeña puerta, el interior es fantástico, decorado con bellos azulejos, estucos y un techo de madera tallada de olivo. Por su estilo y aspecto es similar a la madrasa Bou Inania de Fez, aunque la de Fez es más grande. No dejes de recorrer los patios porticados, las salas de los estudiantes y de apreciar la fuente principal. Si subes a la azotea podrás ver el minarete verde de la Gran Mezquita de Meknes, que se encuentra justo enfrente.

Madrasa Bou Inania

La plaza el-Hedim y la puerta Bab El Mansour

Una vez que hayas paseado por la medina puedes ir a uno de los sitios emblemáticos de la ciudad: la plaza el-Hedim (plaza de las ruinas), ubicada a mitad de camino entre la medina y el Kasbah. Esta plaza es el centro de la vida pública y cultural de la ciudad y está repleta de bares y restaurantes ,instalados en las zonas donde antiguamente se presenciaban las ejecuciones públicas y los anuncios reales. Es el mejor lugar para ver de cerca la forma de vida de los marroquíes, mientras te bebes un tradicional té verde en algunas de sus terrazas. Hacia el lado sur de la plaza encontrarás un zoco de alimentos donde podrás comprar productos típicos de la zona.

La famosa puerta Bab El Mansour, considerada como una de las puertas más bellas del mundo, se encuentra allí. La misma fue construida en 1732 bajo las órdenes de Mulay Abdallah, hijo de Mulay Ismail. La finalidad de la puerta era unir la plaza el-Hedim y la medina de Meknes con la plaza Lalla Auda, ubicada en la fortaleza Dar el Kbir. Sus proporciones majestuosas la convirtieron en un símbolo de poder de Meknes.

Con 16 metros de altura, la puerta Bab El Mansour es la más grande de Marruecos y de todo el norte de África. En los años 90 fue restaurada y se realzó su color verde oscuro, que es el característico de la ciudad imperial de Meknes.

Tip viajero: si visitas la plaza al atardecer, verás cómo los colores verdes y ocre de la puerta resaltan, gracias a la luz del sol. Una postal realmente encantadora.

El Museo dar Jamaï (museo de arte marroquí)

Frente a la plaza se encuentra este museo, que hasta 1920 fue residencia de la familia Jamai. El interior del palacio alberga una colección de adornos confeccionados en madera, hierro forjado y yeso esculpido, así como múltiples pinturas. En el exterior del museo encontrarás un precioso patio andalusí con una fuente en uno de sus laterales, que data del siglo XVII.

Museo dar Jamaï, Meknes

La entrada al museo cuesta 10 Dirhams para adultos y 3 para niños. El horario de visita es de 09 am a 12 y de 1 pm a 6 pm (de miércoles a domingo).

Las mezquitas de Meknes

Meknes posee muchas mezquitas que puedes visitar. La Gran Mezquita es la más famosa y reconocida por sus 11 puertas y su pórtico con más de 140 arcos. Aunque no podrás entrar a la mezquita (salvo que seas musulmán), vale la pena acercarse para verla por fuera, porque es impresionante.

Otras mezquitas que puedes visitar en Meknes son la Mezquita Nejjarine, ubicada en el centro de la medina y construida en el siglo X. El acceso a la mezquita se realiza por una pequeña puerta, que puede pasar fácilmente desapercibida. La Mezquita Jamai Roua y el mausoleo Sheikh Kamel son otros lugares interesantes para visitar. Este último alberga la tumba de El Hadi Benaissa, fundador de la hermandad “Aissaúas”.

mezquitas de Meknes

Las murallas y la ciudad imperial

Como te contamos al principio, el Mulay Ismail mandó a construir más de 40 kilómetros de murallas con diversas puertas de acceso. La más bonita es la ya mencionada Bob El Mansour.

La ciudad imperial de Meknes fue obra del sultán Moulay Lahdim y podrás acceder a ella por alguno de los muchos arcos que se encuentran a lo largo de la muralla. Cuando ingreses encontrarás un pequeño y cuidado jardín y uno de los edificios más representativos de la ciudad imperial, el Palacio Real y el Mausoleo de Moulay Ismail.

El Palacio Real y el Mausoleo de Moulay Ismail

El Palacio Real Dar El Kebira se encuentra frente a la plaza el-Hedim, aunque para acceder a él deberás dar vuelta a toda la muralla. El palacio es el lugar en donde residió Moulay Ismail durante su reinado, pero lamentablemente no puede visitarse por dentro. De todos modos, vale la pena recorrer sus alrededores.

A poca distancia del Palacio Real se encuentran los antiguos Establos Reales, hoy en ruinas. A pesar de esto, son un claro ejemplo de lo grandiosa que llegó a ser esta ciudad. Frente a las murallas de los establos encontrarás un estanque bastante pintoresco para tomar fotos y descansar un rato. 

El Mausoleo de Moulay Ismail fue construido por Ahmed Eddahbi y es el lugar donde descansan los restos de quien fue uno de sultanes más famosos de Marruecos. El mausoleo es, también, uno de los tres santuarios marroquíes, junto con la tumba de la Universidad Mohamed V de Rabat y la Medersa Bou Inania en Fez, que pueden visitarse sin ser musulmán. Así que no te pierdas la oportunidad de conocer este sitio tan emblemático de la Meknes.

Mausoleo de Moulay Ismail
Mausoleo de Moulay Ismail

Ten en cuenta que para poder entrar al mausoleo deberás respetar las normas de cortesía y llevar un atuendo moderado para los musulmanes. Primero ingresarás a una serie de patios elegantes y sobrios, con habitaciones decoradas con azulejos zellij y yeserías. En el núcleo del santuario encontrarás una habitación sobriamente decorada con motivos islámicos de gran belleza y una fuente.

¿Dónde alojarse en Meknes?

La ciudad de Meknes posee varias opciones de alojamiento, pero si buscas los mejores precios debes ir a la calle principal, en el exterior de la medina. Allí encontrarás varios hostales y albergues con buenos precios, en donde podrás pasar una noche antes de seguir tu ruta por Marruecos.

En el interior de la medina encontrarás muchos riads, unas opciones de alojamientos típicas de Marruecos, que se diferencian de los hoteles. En árabe, Riad significa edén o jardín. En Marruecos, los Riads son aquellas casas o estructuras vecinales cuyo elemento principal es el patio central, decorado con fuentes de agua, plantas o flores. En torno al patio se encuentran las habitaciones en donde se alojan los huéspedes que, en general, no son muchas y están preparadas para albergar familias numerosas. Alojarse en un Riad puede ser una buena experiencia para completar el viaje a Marruecos, pero los precios suelen ser más elevados.

Riad, Marruecos
Los Riads son alojamientos propios de Marruecos

Los mejores sitios para comer en Meknes

Encontrarás muchos lugares para comer en Meknes, tanto dentro de la medina como en la ciudad nueva. En esta última, los mejores restaurantes se encuentran en la calle Antsirabi y ofrecen platos típicos como la harira, el tajín, los couscous y el pollo asado. La Rue de Ghana, justo al lado de Rue Antsirabi, también posee varios bares y restaurantes populares que ofrecen comida típica a buen precio.

Para almorzar deliciosos platos marroquíes puedes dirigirte al restaurante Athenos, ubicado en la Avenida Mohamed V. Si viajas con niños que piden a gritos comida occidental una de las mejores opciones es Mo Di Niro, en la Rue Antsirabé que ofrece las típicas hamburguesas, pizzas y platos de pasta. Label’ Gallery es lo más parecido a un centro comercial que encontrarás en Meknes. Cuenta con varios restaurantes donde encontrarás cocina internacional, como mexicana, americana, tailandesa y libanesa.

Comida marroquí

Dentro de la medina también tienes varias opciones, por ejemplo, en Les Colliers de Colombe podrás comer deliciosos platos marroquíes, incluyendo la bastilla.

Meknes posee también una interesante vida nocturna. Le Pub, ubicado en la Avenida Allal Ben Abdellah, es un animado pub de dos pisos y el sitio perfecto para tomar una cerveza o cóctel. Los vinos Guerrouane y Amazir son de los más sabrosos de Meknes y también los encontrarás allí. Para completar la experiencia y sentirte un verdadero marroquí puedes pedir una Shisha, la tradicional pipa de agua con tabaco.

Los mercados y mercadillos

Los mercados de Marruecos son un verdadero festín para los sentidos. Olores, colores y sabores impregnan el ambiente, regalándote una experiencia sensorial única. El mercado de Meknes está ubicado cerca de la plaza principal de la medina, en el barrio de Bab El-Mansour. Sus muchos puestos ofrecen cientos de productos frescos y se divide en zonas. Frutas, verduras, aceitunas carnes, pescados, especies, son algunas de las cosas que encontrarás allí.

mercado de Meknes

En la parte trasera el edificio del mercado se encuentra el mercadillo, donde se ubican una gran cantidad de tiendas y puestos que venden de todo y para todos.

Los alrededores de Meknes: las ruinas de Volubilis

Por más raro que suene, es posible visitar ruinas romanas en el norte de Marruecos. Resulta que, para expandir su imperio, los romanos debieron invadir parte de Marruecos y las ruinas de Volubilis son un recordatorio del paso de este imperio por el país.

Las ruinas de la antigua ciudad romana de Volubilis se encuentran a 27 km de Meknes y son un imprescindible para hacer en tu viaje por Marruecos. Si no tienes vehículo propio puedes tomar un taxi y hacer el recorrido de ida y vuelta.

ruinas de Volubilis

¿Qué te pareció la ciudad de Meknes? Como mencionamos al principio, es un sitio de la ruta desde Tánger hasta Fez en el que vale la pena hacer una parada. Esperamos que te haya gustado el artículo y la información sea útil para planificar tu ruta por Marruecos.

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