El mundo antiguo romano, se puede apreciar en las ruinas de Éfeso, una de las joyas de la Humanidad situadas en el oeste de Turquía, a orillas del mar Egeo. Éfeso mantuvo sus calles llenas de comerciantes, navegantes o peregrinos hace siglos, en uno de los yacimientos arqueológicos más impresionantes de Turquía y el mundo.

Las ruinas de Éfeso son la huella de varias civilizaciones, por tanto representan un legado impresionante para la humanidad. Era considerado como uno de los más grandes e importantes centros del viejo mundo Mediterráneo, y actualmente es apreciado como uno de los lugares antiguos mejor conservados en Asia Menor.

En esta oportunidad, te llevamos de viaje por las Ruinas de Éfeso, uno de los últimos bastiones del mundo antiguo y una parada obligatoria en tu viaje a Turquía ¿preparado? Comencemos con el recorrido.

Qué ver en Éfeso

Visitar las ruinas de Éfeso es como hacer un viaje al pasado, en el lugar encontraremos edificios públicos, comercios, viviendas antiguas, calles aún pavimentadas con piedras y otros elementos que componían la ciudad en aquellos tiempos remotos.

Gracias a sus construcciones que llaman la atención, tanto por su importancia como por el estado de conservación, las ruinas de Éfeso forman parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 2015.

Éfeso tiene dos entradas, la principal y la secundaria, separadas por 3 kilómetros de distancia. La visita a las ruinas dura entre una hora y media o dos horas, ya que se puede realizar un itinerario por los diferentes espacios.

Gran teatro de Éfeso

Una de las ruinas junto con la biblioteca más espectaculares de Éfeso, quizás es el vestigio más impresionante y representativo del lugar. Para visitarlo debes ir por la bahía que tiene aún en los extremos del camino ruinas de columnas y que finalmente te lleva al magnífico teatro.

Cuenta con unas inmensas gradas con aforo para unas 25,000 personas, que a pesar de los años aún permanecen en pie. El teatro en sí, es una obra colosal con un arco que mide 150 metros de diámetro. Además, su esencia histórica y cultural se siente en el ambiente, pues allí entre los siglos III y II a. C pasaron artistas de teatro, circo, gladiadores, reuniones políticas o religiosas.

En el gran teatro también encuentras el Odeon, un teatro parecido, pero más pequeño y con más zonas cubiertas. Un espacio fantástico para admirar todas las vistas impresionantes, es el gallinero desde donde podrás ver de forma panorámica la zona.

Avenida de los Curetes

Los curetes eran sacerdotes de la mitología griega, quienes se encargaban de mantener vivo el fuego sagrado en el Pritaneo, sede de los magistrados de la ciudad.

La avenida de los curetes en Éfeso, la principal vía en torno a la cual se distribuye la mayor parte de las ruinas. Su calle empedrada es un auténtico museo al aire libre, con restos de viviendas, templos, columnas y un suelo que todavía conserva los mosaicos de la época antigua.

En el recorrido por la avenida, podrás observar la Puerta de Hércules, que está situada al inicio de la avenida de los curetes con estos enormes pilares, uno en frente del otro. Su piedra está decorada con un par de figuras que representan a Hércules vestido con la piel del león.

Más allá, verás la Fuente de trajano, que fue construida y dedicada al emperador romano Trajano, de ahí que estuviera presidida por una estatua del mismo emperador. También se encuentra el Templo Adriano de estilo jónico, del cual solo permanece la fachada del pórtico.

A ambos extremos de la avenida se pueden contemplar la Puerta de Maceo y Mitrídates, en el lado de la entrada principal, y la Puerta de Hércules, en el lado del Ágora comercial.

Biblioteca de Celso

En Éfeso se encuentra una de las bibliotecas más grandes del mundo, creada en el año 114 por el hijo de Celso. La biblioteca llegó a contener unos 12,000 manuscritos a lo largo de los diferentes muros.

En los huecos de las fachadas se colocaron diferentes estatuas relacionadas con el pensamiento, la sabiduría y el conocimiento. Se ubica casi al comienzo de la avenida de los Curetes, fue construida en torno a los años 117-135 en honor al senador y procónsul romano de Asia, Tiberio Julio Celso Polemeano.

La fachada del edificio se conserva en excelente estado y es una de las ruinas más famosas e impactantes del recorrido, con dos filas de ocho columnas donde se alojaban las estatuas de influencia griega. La Biblioteca también alberga la tumba de Celso, cuyo sarcófago de mármol se encuentra ubicado en una cámara bajo el ábside.

Templo de Adriano

Fue construido en torno al año 138, dedicado al Emperador Adriano que visitó la ciudad unos 10 años antes. Se encuentra por la avenida de los Curetes, pero no se encuentran tan conservado como otros, ya que solo se mantiene en pie la parte de la fachada.

Casas adosadas o de terrazas

Se trata de un tour separado del resto de las ruinas de Éfeso, que te llevará por las casas en aquella época, actualmente siguen trabajando en su restauración. Son impresionantes todos los mosaicos y los frescos que se mantienen, así como detalles propios de la vida en esos tiempos.

Durante el recorrido también te encontrarás otras ruinas como vitrinas y comercios, que valen la pena explorar para descubrir las maravillas y la vida que llevaba hace siglos la humanidad.

Lugares cercanos a Éfeso

Las ruinas de Éfeso no es lo único que puedes ver en esta región. En las proximidades de la antigua ciudad de Éfeso hay muchos lugares atractivos para visitar que albergan igualmente una historia imponente. Además de Selçuk, tenemos el puerto de Kusadasi, el pueblo de Sirince, el recinto arqueológico de Priene y la tercera ciudad más poblada de Turquía, Esmirna.

Ciudad de Selçuk

Es la ciudad más cercana a Éfeso, con unos 30,000 habitantes funciona como el punto de acogida de los millones de turistas que quieren visitar las ruinas de Éfeso. Está ubicado en la provincia de Esmirna a unos 2 kilómetros de distancia de la ciudad de Éfeso.

Tendrás la oportunidad de recorrer algunos de los destinos más representativos como Basílica de San Juan el Apóstol, o la Casa de la Virgen María, donde según la tradición cristiana fue trasladada María tras la crucifixión de Cristo.

Templo de Artemisa

Considerado el mayor templo de la Antigüedad, pues fue una de las siete maravillas del mundo antiguo de la cual, solo queda actualmente una columna y algunas piedras. Contaba con 120 columnas y fue construido en torno al año 575 a.C. en honor a la diosa Artemisa, Señora de Éfeso.

Sin embargo, luego de ser incendiado varias veces, quedó destruido en la última por parte de los godos en el año 262 d.C. aunque no está situado en las ruinas de Éfeso como tal, sino a dos kilómetros en las afueras de la ciudad de Selçuk, es una excelente parada para descubrir la historia y poder de esta zona.

Restos de viviendas privadas y comercios, mosaicos, muros, columnas, y vestigios forman un legado único a la altura de otros conjuntos arqueológicos de talla mundial.

Kusadasi

Situada a 17 kilómetros de Éfeso, debe su dinamismo a su puerto donde atracan gran cantidad de cruceros turísticos. Cuenta con un castillo y un museo interesante de acceso gratuito, además también es recomendable visitar su Gran Bazar y la Mezquita.

Es un destino donde suele haber gente aficionada a la ornitología, ya que Kusadasi significa “isla de los pájaros”. Kusadası es un destino ideal con sus diversas alternativas de hospedaje y elementos que te permiten descubrir los ejemplos de la cocina turca y mundial con numerosos restaurantes a lo largo de sus costas.

Sirince

Este bonito pueblo situado a 8 kilómetros de Éfeso es una increíble parada para tu viaje. Rodeado de hermosas montañas verdes con colinas rodeadas de huertos de duraznos, campos de aceitunas y viñedos. Sirince es conocida como uno de las villas más escénicas en la costa del Mar Egeo.

La mayoría de las casas de Sirince se construyeron alrededor del siglo IX o antes, cuando el pueblo era mayoritariamente una Villa Greca. Hoy en día, algunas de ellas han sido restauradas y convertidas en alojamientos.

En Sirince se encuentra la Iglesia de San Juan Bautista. Del año 1805, su interior alberga frescos desvaídos, que datan de la época bizantina.

Ruinas de Priene

Ubicada a 57 kilómetros de Éfeso, se encuentran las ruinas de la ciudad de Priene, otra de las hermosas joyas arqueológicas que puedes visitar. Conserva un magnífico teatro griego con capacidad para 5,000 espectadores, el ágora, el templo de Zeus Olímpico, un estadio de 190 metros de longitud, restos de una iglesia y una sinagoga.

Esmirna

Conocida como Izmir, esta ciudad portuaria es la tercera más poblada de Turquía. Se encuentra a 80 kilómetros de Éfeso y cuenta con grandes atractivos turísticos. Uno de ellos, es dar un paseo por la calle peatonal Atatürk, también conocida como Kordon.

También te puedes detener en el Museo Atatürk, dedicado al líder político que creó la República de Turquía, monumento a la Guerra de la Independencia o en el Barrio de Alsançak, donde podrás encontrar casonas conservadas del siglo XIX.

Otros de los grandes atractivos son el Centro de Arte Arkas, el muelle Konak construido por Gustav Eiffel, la Torre del Reloj o su Gran Bazar.

Historia de Éfeso

Éfeso fue un importante centro religioso, cultural y comercial durante siglos, con el paso de diferentes civilizaciones, como cimerios, persas, romanos, godos y árabes. Esto lo constituye como una puerta de entrada hacia Asia Menor e importante puerto comercial con salida al mar Egeo y a todo el Mediterráneo.

Considerado una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, junto a las pirámides de Egipto, el Coloso de Rodas, el Mausoleo de Halicarnaso, los Jardines Colgantes de Babilonia, el Faro de Alejandría y la estatua de Zeus en Olimpia.

En cuanto, al Éfeso original se dice que se fundó hace unos 3,000 años por inmigrantes jonios. También tiene un papel importante en la historia del cristianismo. Se dice que la Virgen vivió aquí con San Juan y su casa se convirtió en lugar de peregrinación durante siglos.

En cuanto a la fundación de las ruinas de Éfeso, son muchas las historias en torno a ello. Se dice que Androclos, hijo del rey de Atenas, buscaba un nuevo emplazamiento en su huida de la invasión Dor en Grecia, en torno al siglo X antes de Cristo.

Dice la leyenda que un oráculo predijo que dicho lugar lo señalarían un pez y un jabalí. El jabalí aparecería y huiría ante Androclos, que terminaría cazándolo en el lugar donde establecería el nuevo asentamiento. A su muerte se construiría un mausoleo en su memoria, que estaría cerca de la actual Puerta de Magnesia.

Los romanos controlaron la localidad a partir del año 190 a.C. Alcanzaría su mayor prosperidad en la época del emperador Augusto, convirtiéndose en uno de los lugares más importantes de Asia menor gracias al comercio.

Sin embargo, el paso de los siglos terminó con la ciudad. Se presentaron saqueos, invasiones, terremotos e incendios que provocaron la decadencia definitiva de la ciudad en la Edad Media.

Cómo llegar a las ruinas de Éfeso

Éfeso está situada en la región turca del Egeo, muy cerca de la histórica ciudad de Selçuk, en el distrito de Esmirna, y a 680 kilómetros de Estambul. Para llegar a este yacimiento arqueológico, tienes varias opciones:

  • En coche: se encuentra en la costa occidental de Turquía, a orillas del mar Egeo. La distancia entre Estambul y Éfeso es de unos 550 kilómetros, es un largo viaje ir en auto. Al llegar existe un parquin en la puerta inferior donde se puede dejar el coche.
  • Desde avión: el aeropuerto más cercano a Éfeso es el de Esmirna (Izmir), que cuenta con numerosas conexiones con Estambul.
  • Por barco: los cercanos puertos de Esmirna y de Kusadasi pueden servir también de punto de conexión con Éfeso.
  • En bus: Hay líneas regulares de autobús entre Estambul y Éfeso. El viaje dura unas 10 horas. Desde Selçuk (estación de autobuses), existe un dolmus que hace la ruta Selçuk-Éfeso. Durante la temporada alta, el primer dolmus sale a las 7.45h de la mañana desde la estación de autobuses de Selçuk y hay uno cada 15 minutos.
  • En tren: no hay tren directo de Estambul a Selçuk. Es posible hacer varias combinaciones, pero el viaje es un poco tedioso, Selçuk tiene estación de tren que conecta con Izmir.

Accesos a las ruinas de Éfeso

Las ruinas de Éfeso tienen dos únicas entradas, una en la puerta inferior y la puerta superior. La distancia entre ambas puertas es de unos 3 kilómetros.

  • La puerta inferior (lower gate) es la entrada a través de la parte baja de la ciudad de Éfeso lo que significa que tendrás que subir durante la visita. En esta entrada es donde te dejará el dolmus. Esto te permitirá ver la biblioteca de Celso desde las dos perspectivas, de subida y de bajada.
  • La puerta superior (upper gate) es la entrada a través de la parte alta de la ciudad de Éfeso y por tanto irás bajando a lo largo de la visita. Esta es la entrada más concurrida y a través de la cual acceden la mayoría de los grupos organizados.

¿Cuándo ir a Éfeso?

Es muy importante tener en cuenta que Éfeso es una de las paradas obligadas de todos los cruceros del Mediterráneo, lo cual lógicamente, hace que se llene de gente desde la mañana hasta la tarde. Así que, lo más recomendable es madrugar para ver las ruinas en todo su esplendor.

En verano puede llegar a hacer mucho calor en Turquía. Aunque no sea un país a nivel de temperatura como, Jordania, Omán o Emiratos, en Turquía hace mucho calor. La visita a las ruinas dura entre una hora y media y dos horas, ya que se puede realizar un itinerario por los diferentes espacios. Por lo que, vas a necesitar un buen protector solar e hidratarte si vas en verano.

La época más fría del año es enero y febrero. Mientras que, la temporada de lluvias es entre octubre y abril. La época más calurosa del año es julio y agosto. Por lo tanto, los mejores meses para visitar Éfeso es abril, mayo, octubre, noviembre. Este es el momento en que el clima se mantiene estable, sin tanto calor ni tanto frio.

Por su parte, la entrada a las ruinas de Éfeso cuesta unas 40 liras turcas. Para acceder, cuenta con dos entradas, la mejor para entrar es la que se sitúa el aparcamiento, ya que te ofrece el recorrido desde el comienzo por todas las ruinas.

Éfeso, Maravilla del Mundo Antiguo

Un destino con tanta historia, importancia para la humanidad y un recorrido asombroso. Así son las ruinas de Éfeso, un museo al aire libre que nos hace pensar y sentir como hace miles de años los primeros pobladores crearon esta maravilla, que a pesar de los siglos se mantiene conservada y en muy buen estado.

No necesitas razones para aventurarte en un viaje por Turquía, con muchos paisajes y sitios de interés que harán de tus vacaciones, un aprendizaje y experiencia doblemente enriquecedora.

Créditos fotográficos

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