Todo amante de la historia debería hacer una visita a San Juan de Ulúa, una fortaleza situada en un islote de la costa de Veracruz. Considerada como una de las fortificaciones más importantes del continente americano, sus cinco siglos de historia te harán vivir un auténtico viaje en el tiempo.

La imponente fortaleza de San Juan de Ulúa no solo destaca por su hermosa arquitectura, sino también porque estuvo involucrada en muchos episodios de la historia mexicana. Por otro lado, es única en su tipo ya que se construyó sobre una superficie arrecifal.

Los orígenes de la fortaleza se ubican en el período posterior a la llegada del conquistador español Juan de Grijalva. Entre los siglos XVI y XVIII se levantó el fuerte, aunque las obras de reparación se extendieron hasta el siglo XIX. De esta dilatada historia serás testigo a medida que recorras sus pasadizos y recovecos.

Acompáñanos a descubrir la fortaleza de San Juan de Ulúa, su historia y cada uno de sus espacios!

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¿Por qué se llama San Juan de Ulúa?

Comencemos por lo primero: el origen de su nombre. Se dice que la isla donde se ubica la fortaleza anteriormente se conocía como Tecpan Tlayac. Según las excavaciones arqueológicas, era el sitio donde se veneraba a Chalchiuhtlicue, la diosa esposa de Tlaloc y protectora de la navegación costera.

El origen del nombre tendría su razón de ser, por un lado, en Juan Grijalva, quien llegó al lugar en 1518 cuando exploraba la costa de Veracruz, el mismo día en que se celebraba el día de San Juan Bautista.

La segunda parte del nombre (Ulúa) tiene que ver con los cuerpos sacrificados, con el pecho abierto y sin corazón que se encontraron durante las obras en el fuerte. Cuando los españoles les preguntaron a los indígenas el motivo de esta atrocidad, los mismos le dieron a entender que estos sacrificios y rituales eran llevados a cabo por los culhua. De la malinterpretación de este vocablo “culhua” es que proviene el nombre Ulúa.

Historia de la construcción del fuerte de San Juan de Ulúa

Luego de la llegada de Grijalva, San Juan de Ulúa se convirtió en el primer punto de entrada a la Nueva España. Por ende, pronto comenzaron a construirse edificios en este mismo islote para su protección.

A lo largo de su historia, San Juan de Ulúa funcionó como un puerto y después como una fortaleza. También se usó como almacén para resguardar las mercancías que eran enviadas a la corona española, como cárcel y fue sede de los gobiernos de Benito Juárez y Venustiano Carranza.

Las obras comenzaron en el año 1535, con la construcción de un puerto a orillas de la isla y sobre un arrecife conocido como la Gallega. La construcción del fuerte tomó más de 200 años, dando como resultado una de las fortalezas más increíbles de América.

Lo primero es levantarse fue el muelle, una pequeña torre y una parte del actual muro de las argollas, que se usó para que los navíos pudieran atracar de manera más segura. Tras el paso de un huracán en 1552 y luego del ataque de los famosos piratas John Hawkins y Francis Drake en 1568 el puerto se comenzó a pensar como una fortaleza.

Así fue como nació la fortaleza de San Juan de Ulúa. El material que se utilizó para la obra fue un tipo de piedra compuesta a base de coral extraído del arrecife y arena. Los encargados de la ardua y peligrosa tarea de extraer el coral fueron los esclavos negros traídos por los españoles. Luego, las piedras se cortaban en sillares y se usaban como material de construcción.

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Sus usos a lo largo del tiempo

Como te contamos al principio, los gruesos muros del fuerte esconden siglos de historia, al igual que muchas leyendas que descubrirás cuando hagas el recorrido guiado. San Juan de Ulúa fue un muelle, un cuartel militar, una prisión de alta seguridad, un almacén de mercancías e incluso sede del gobierno federal.

Durante la Guerra de Independencia se usó como baluarte por parte de las fuerzas españolas. Hasta que las mismas se rindieron en 1825 ante los ataques comandados por el general Miguel Barragán.

Uno de los episodios más oscuros de su historia fueron los años en que funcionó como una de las prisiones más siniestras de México. Se dice que las condiciones en que vivían los presos eran inhumanas, con falta de instalaciones sanitarias, pocos alimentos e invadidos por plagas de roedores e insectos. No en vano, se lo conocía como “el lugar más sucio de Veracruz”.

Las celdas eran muy húmedas y pequeñas, a lo cual se sumaba el calor tropical propio de la zona. A pesar de eso, llegaron a contener hasta 200 presos hacinados y sometidos a temperaturas realmente altas. Las enfermedades e infecciones bacterianas proliferaban fácilmente y la medicina escaseaba.

A estas condiciones infrahumanas se sumaban abusos y las tortura que hacía que los prisioneros sucumbieran a la locura y desesperación antes de que los alcanzara la muerte. Quien no terminaba perdiendo la cordura, fallecían de malaria, tuberculosis y enfermedades gastrointestinales.

Una de las leyendas asociadas a este lugar dice que en el lugar estuvo preso Chucho el Roto, un personaje similar a Robin Hood que aparentemente se habría escapado nadando entre los tiburones. Por esta cárcel pasó también Benito Juárez, quien estuvo detenido durante 11 días en 1853.

En 1601 se construyó la “Casa del Gobernador”, sitio donde vivía la persona que administraba las riquezas que se guardaban en las bodegas del fuerte y eran enviadas a la corona española. Porfirio Díaz pasó por esta casa durante un tiempo, hasta que finalmente partió rumbo a Francia durante su exilio, después de haber ejercido su dictadura por 34 años.

Para 1821, año de la Independencia de México, la fortaleza sirvió de refugio para los militares españoles y posteriormente estuvo ocupada por el ejército francés.

En 1915 Venustiano Carranza firmó un decreto para prohibir el uso del fuerte de San Juan de Ulúa como prisión durante los siguientes 100 años. Dos años más tarde, en 1917, escribiría la constitución en este mismo lugar.

En 1962 el fuerte de San Juan Ulúa es declarado Monumento Histórico y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se hace cargo de su conservación Unos años más tarde, en 1984, abrió sus puertas como museo, convirtiéndose en uno de los atractivos turísticos más importantes de Veracruz.

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¿Qué ver dentro de la fortaleza de San Juan de Ulúa?

Hacer una visita guiada por la fortaleza de San Juan de Ulúa te permitirá descubrir los diferentes rincones de esta monumental construcción rodeada de un enorme foso que impedía el paso de los enemigos. Estos son los diferentes puntos que se pueden visitar:

Batería de Guadalupe

Fue construida al nivel del mar en 1741 junto con la batería de San Miguel. La finalidad era establecer una línea de ataque hacia el noroeste y suroeste de la fortaleza y proteger los canales que servían de entrada a la misma. De ese modo, los enemigos se veían obligados a posicionarse en puntos más alejados.

De la batería de San Miguel no queda nada, pero sigue siendo visible la de Guadalupe. Los bombardeos producidos durante las intervenciones francesas y norteamericanas la dejaron parcialmente destruida. Pero, afortunadamente gracias a los trabajos de restauración hoy es posible admirar esta antigua construcción.

Baluartes de San Juan de Ulúa

La fortaleza de San Juan de Ulúa contaba 4 baluartes unidos entre sí por cortinas de piedra. En ellos se instalaba la artillería necesaria para proteger la fortaleza.

El Baluarte de San Pedro es una de las edificaciones más antiguas de San Juan de Ulúa. Al menos así lo afirman los registros de su existencia, que se remontan a 1535. En ese momento era una pequeña torre a la cual se amarraban las naves (antes de que existiera el muro de las argollas).

La construcción del baluarte propiamente dicho comenzó en 1633 y 100 años más tarde se realizó una reconstrucción. Su principal característica eran las bóvedas a prueba de bombas y su muro exterior en forma de ladera, que ayudaba a aplacar el impacto de los proyectiles.

El Baluarte de San Pedro se utilizó como almacén de mercancías (vinos, aceites, ganado, embutidos, telas, oro, plata y más).

El Baluarte de San Crispín fue el segundo en construirse en San Juan de Ulúa, después del de San Pedro. Su propósito fundamental era hacer de apoyo al muro de las argollas y de resguardo para las naves españolas. Es un edificio de dos plantas: en la más baja se ubicaban los aljibes y cañones, mientras que en la más alta se ubicaba la torre de vigía.

El Baluarte de Santiago (no confundir con el que está en tierra firme) se amplió en 1763, fortificando su cara y flanco, y también se utilizó como almacén. En este punto se encontraba la entrada a las tinajas o calabozos más famosos que hoy ya no existen. Además, junto a este baluarte hay unas grandes escaleras que suben al punto donde antiguamente había un faro, por encima del baluarte de San Pedro.

Entre los años 1707 y 1710 se construyó un cuarto baluarte: el de la Soledad, así como la torre del Caballero Alto. Anteriormente el lugar estaba ocupado por la Torre Vieja, una de las primeras edificaciones levantadas en el islote. En el Baluarte de la Soledad se ubicó uno de los aljibes principales de la fortaleza y su objetivo era servir como habitación para las tropas y hacía a la vez de almacén.

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Faro de la fortaleza

Por encima del Baluarte de San Pedro se aprecia una torre construida en piedra y ladrillo. La misma funcionó como un faro que guiaba a los navegantes que llegaban al puerto de San Juan de Ulúa por las noches.

El faro se construyó en Londres y estaba compuesto por varias lámparas con corrientes de aire. Las mismas estaban fijadas sobre las caras de una pirámide triangular y cubiertas por cristales movibles que ofrecían luz intermitente.

Lunetas de Nuestra Señora del Pilar y Santa Catarina

Las lunetas de Nuestra Señora del Pilar y Santa Catarina son dos construcciones erigidas entre 1778 y 1779. De ellas, la primera es la que más destaca, puesto que es la parte más visible de la fortaleza al iniciar el recorrido. Las mismas estaban separadas del revellín de San José por fosos y conectadas con el fortín de San José mediante puentes levadizos (que al día de hoy ya no existen).

En la entrada de la luneta de Nuestra Señora del Pilar se conservan cañones y anclas halladas en el fondo del mar durante las obras de remodelación del puerto. En su momento, sus pequeñas torres eran usadas por los guardias y contaban con cañones para la defensa del fuerte.

Revellín de San José

Antes conocido como Baluarte de San José, fue construido durante las obras de remodelación realizadas entre 1760 a 1770. Es una estructura de forma triangular que cuenta con doce bóvedas a prueba de bombas, en la que se almacenaba la pólvora y víveres. Durante las obras se agregaron las lunetas antes mencionadas con el fin de flanquear y defender sus frentes.

La alta humedad de su interior hizo que dejara de usarse como almacén y pasara a emplearse como prisión. De hecho, aquí se conservan las 3 tinajas del infiernillo, como se las conocía en aquel entonces.

Tinajas

¿Recuerdas que San Juan de Ulúa fue una de las cárceles más oscuras de México? Bueno, las tinajas eran los calabozos, cárceles o mazmorras donde ocurrieron las mayores atrocidades en la historia del fuerte. Las mismas se encontraban pasando el puente de los suspiros, del cual te hablaremos en breve.

Al principio las tinajas se usaron para someter a los indígenas que se negaban a aceptar la religión cristiana, como lugar de castigo para los piratas y malhechores capturados y finalmente como prisión de los opositores políticos. Recuerda que uno de ellos fue Benito Juárez.

Las tinajas tenían forma abovedada y estaban fabricadas principalmente de coral, por lo que absorbían el agua de los fosos o aljibes. La misma se filtraba en la parte superior de las bóvedas y formaban múltiples goteras que caían constantemente sobre el cráneo de los presos. Al día de hoy, durante el recorrido por estas mazmorras es posible apreciar muchas estalactitas que cuelgan del techo.

Puente de los Suspiros

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El Puente de los Suspiros conectaba la Plaza de Armas con la otra parte de la fortaleza. Se trata de un puente levadizo construido al mismo tiempo que se realizó la remodelación del revellín de San José, entre 1760 a 1770.

Su nombre se debe a que durante la Inquisición era el sitio donde se realizaban los castigos y torturas mortales. Se decía que quien pasaba por allí no salía vivo (y seguramente era así).

Plaza de Armas y Casa del Gobernador

Durante las obras de remodelación realizadas entre 1689 y 1692 se agregó la Plaza de Armas, una iglesia, la Casa del Gobernador y un almacén de pólvora.

La Casa del Gobernador es una de las construcciones más importantes de San Juan de Ulúa. En su momento y tal cual lo dice su nombre, fue el hogar del gobernador y comandante de la fortaleza.

La casa cuenta con dos plantas que hoy en día se utilizan con diferentes fines. La planta baja cuenta con cuatro locales y en la superior hay salas de exposiciones que exhiben piezas interesantes, como armaduras, artillerías, archivos históricos y más.

Muro de las argollas

Uno de los puntos más fotografiados del paseo por la fortaleza de San Juan de Ulúa es el muro de las argollas. Por esta zona originalmente entraban los buques que llegaban al puerto. Pero, como las anclas no eran suficientes para amarrarlos al fondo marino se colocaron 32 argollas de bronce sobre este muro. De ese modo, se lograba un amarre más seguro de las naves.

Hoy en día se conservan algunas de estas gruesas argollas. Además, desde el muro se obtienen unas vistas increíbles del Malecón de Veracruz, la playa Regatas y el boulevard de la ciudad.

Torreón del Caballero Alto

El Torreón del Caballero Alto es una atalaya erigida durante las remodelaciones de 1710. Se encuentra situada en lo alto del Baluarte de San Crispín y en su momento era el sitio donde residía constantemente un vigía. Esta persona cumplía un rol clave, puesto que alertaba sobre la presencia de posibles enemigos y anunciaba la llegada de los buques.

Al día de hoy, en su fachada se conservan las troneras o ventanas de grandes dimensiones que se usaban para colocar piezas de artillería.

Cortadura de San Fernando

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Finalmente, otro de los espacios que se ven durante la visita al fuerte es la Cortadura de San Fernando. Este sitio construido en 1771 funcionó como una segunda trinchera en el caso que los enemigos lograran penetrar por el muro de argollas. Es decir, era una segunda línea de defensa

Cuenta con 14 bóvedas (similares a unos arcos) que se diseñaron de esta manera para resistir a los bombardeos. Las mismas servían como cuarteles y almacenes de víveres. Contaban también con puertas y ventanas que daban a la plaza de armas y con espacios angostos desde los cuales se disparaba a quienes lograban atravesar el muro de las argollas.

Hoy en día, es uno de los rincones más fotogénicos de la fortaleza de San Juan de Ulúa.

Precios de la entrada y horario de visita a San Juan de Ulúa

El precio de la entrada a la fortaleza de San Juan de Ulúa (actualizado 2023) es de 85 MXN (4,95 USD). La entrada es gratuita para jubilados, estudiantes, maestros y menores de 13 años.

El horario de visitas es los días martes, miércoles, viernes, sábados y domingos de 10 am a 4 pm.

Visita guiada por San Juan de Ulúa

¿Te gustaría recorrer esta antigua fortaleza con un guía que te cuente toda su historia, secretos y leyendas? No te pierdas entonces este tour por la Fortaleza de San Juan de Ulúa.

El recorrido guiado te permitirá conocer las condiciones en las que vivían los presos, visitar sus celdas, conocer la historia de Chucho el Roto y la leyenda de la mulata de Córdoba; visitar la Torre de San Pedro y más. También tendrás tiempo libre para recorrer la fortaleza por tu cuenta antes de regresar a Veracruz.

La visita incluye el guía en español, la entrada a la fortaleza y el traslado de ida y vuelta en tranvía desde Veracruz.

Sin dudas, es una gran propuesta para sacarle el máximo provecho a este lugar repleto de historia, misterios y leyendas.

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¿Cómo llegar a San Juan de Ulúa en Veracruz?

Si viajas por tu cuenta, entonces tendrás que dirigirte rumbo al malecón y tomar el puente Morelos, situado junto a la Plaza de la República. Desde allí conduce un par de kilómetros hasta ver las señales que indican el desvío al fuerte. También podrás llegar sin problema tomando un taxi desde el Malecón de Veracruz.

San Juan de Ulúa es sin dudas uno de los atractivos más interesantes de Veracruz. Por ende, si visitas esta bonita ciudad situada frente al Golfo de México no dejes de destinar unas horas para conocer la fortaleza más increíble de México.

Créditos fotográficos

  • (https://pixabay.com/es/photos/fortaleza-castillo-baluarte-mar-7723623/), por neloceballos (https://pixabay.com/es/service/license-summary/)
  • San Juan de Ulúa (https://www.flickr.com/photos/oxido1180/2988273340/), Victor Pineda/CC BY-SA 2.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/)
  • (https://pixabay.com/es/photos/mar-san-juan-de-ulua-puerto-m%C3%A9xico-6517934/), por IngridVa (https://pixabay.com/es/service/license-summary/)
  • Vista de la entrada al castillo y fortaleza San Juan de Ulúa en Veracruz (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Vista_San_Juan_de_Ul%C3%BAa_05.JPG), por Nazary Díaz/CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/deed.en)
  • (https://pixabay.com/es/photos/san-juan-de-ul%C3%BAa-veracruz-m%C3%A9xico-1666368/), por RociH (https://pixabay.com/es/service/license-summary/)
  • Puente que conecta fortaleza con área utilizada como cárcel en la fortaleza (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Puente_de_los_suspiros,_San_Juan_de_Ul%C3%BAa.JPG), por Nazary Díaz/CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/deed.en)
  • Vista del castillo y fortaleza San Juan de Ulúa en Veracruz (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Vista_San_Juan_de_Ul%C3%BAa_02.JPG), por Nazary Díaz/CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/deed.en)

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