Recientemente la compañía Boeing anunció la suspensión y retiro temporal de los aviones 737 MAX debido a un problema en el sistema eléctrico, sin embargo, dicha suspensión puede extenderse más tiempo de lo que se pensaba. En principio se habló de un desperfecto eléctrico, pero se han encontrado con más problemas de conexión a tierra en otros dos lugares de la cabina de vuelo, estante de almacenamiento de la unidad de control y el panel de instrumentos.

Las fallas afectan a una quinta parte de los aviones 737 MAX del mercado, que es el modelo más vendido de Boeing, por lo que la solución a los problemas eléctricos podría tardar más tiempo del esperado por la empresa ya que el problema se extiende más allá del área originalmente señalada por el fabricante.

De acuerdo con Boeing hace una semana, señaló la suspensión de servicio temporalmente del 737 MAX, mediante un comunicado donde se solicitó a las aerolíneas que fuese retirado el avión hasta solventar el problema eléctrico.

Sin embargo, se ha especificado que dichos problemas no están relacionados con las fallas que contribuyeron a una prohibición de seguridad de 20 meses en todo el mundo, a raíz de dos accidentes mortales en 2018 y 2019.

En su momento, la aeronave fue obligada a quedarse en tierra en marzo de 2019, tras dos accidentes que dejaron casi 350 muertos, el de Lion Air en Indonesia en octubre de 2018 y el de Ethiopian Airlines en marzo de 2019 en Etiopía. En ambos accidentes el software de control de vuelo (MCAS) recibió información errónea de una de las dos sondas de incidencia AOA y perdió el control, a pesar de los esfuerzos de los pilotos por desactivarlo, lo que puso a las aeronaves en posición de descenso.

Actualmente el defecto se ha relacionado con un cambio en el revestimiento del material una vez que la producción del 737 Max comenzó nuevamente en diciembre de 2020, ante esta situación, Boeing planea elaborar boletines que aconsejen a las aerolíneas cómo solucionar los problemas con la conexión a tierra o rutas eléctricas diseñadas para mantener la seguridad en caso de una sobretensión.

Ante ello, Boeing investigará junto a la Administración Federal de Aviación en Estados Unidos (FAA) los desperfectos presentados, a fin de determinar cómo se procederá a solucionarlo. Recalcan el hecho de colaborar con la FAA en este caso precisamente para evitar caer en el mismo error que hace dos años, que los llevó a una multa histórica.

Por tanto, dada la suspensión extendida por los problemas eléctricos en el Boeing 737 MAX, indica que se puede tratar de un problema potencialmente grave, por lo que las aerolíneas han sacado de circulación el avión a la espera de que los reguladores estadounidenses aprueben los boletines de seguridad que emita la compañía.

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